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La protesta ciudadana llega a 2.130 firmas en Change.org 15/12/2015junio 7th, 2017

Ecologistas en Acción en Castilla-La Mancha, por boca de su portavoz Miguel Ángel Hernández, avanza que no descarta acudir a la vía legal, interponiendo un recurso contencioso-administrativo, contra la construcción de una pista de Uña a Las Majadas, en la Serranía de Cuenca, al considerar que las obras destrozan el Parque Natural de este enclave natural.


Ecologistas en Acción ha estampado una de las 2.130 firmas recogidas hasta ahora en la plataforma de Internet Change.org contra la construcción de esta vía por considerar que «las obras destrozan el Parque Natural de la Serranía de Cuenca».

El colectivo conservacionista pide al Ayuntamiento de Las Majadas (en realidad es una pedanía de Cuenca) que revise la autorización dada a las obras y a la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente la Autorización Ambiental Integrada que otorgó a los trabajos, ya que consideran que esta «no contenía toda la información que hubiese informado de su grave impacto ambiental».

También dirigen las protestas a la Consejería «ya que esta es la que gestiona el Parque Natural de la Serranía de Cuenca», que alberga las obras.

Los ecologistas también se dirigen al promotor de las obras así como a la Diputación de Cuenca, que ha aportado dinero, en busca de la paralización de un proyecto que está en su fase de inicio ya que a la empresa ejecutora le faltaba algún requisito, según Hernández, quien habla de una «presión» ecologista y ciudadadana que de Internet podría pasar a los hechos, dada la gran oposición que, según Hernández y se comprueba con las firmas, ha levantado las obras.

«DIVERSAS Y GRAVES IRREGULARIDADES»

Incidiendo en la responsabilidad en las obras de la Diputación de Cuenca y Tragsa, la empresa pública Tragsa, tras visitar la zona donde se han iniciado los trabajos y consultar documentos en el Ayuntamiento de Majadas y con distintas instancias de la Consejería de Agricultura, Medio y Desarrollo Rural, «se ha comprobado que Tragsa, como empresa constructora, y la Diputación de Cuenca, como contratante de dicha empresa, han incurrido en diversas y graves irregularidades».

Para los ecologistas, «estas tienen que ver con el incumplimiento de varias estipulaciones dictadas en la declaración de impacto ambiental. En primer lugar, las obras se iniciaron sin que se nombrara al responsable del seguimiento ambiental de las mismas. En segundo, no se ha procedido al replanteo y balizamiento completo de la zona de afección de la obra. Y, por último, tampoco se han identificado y protegido las zonas con presencia de especies amenazadas de flora».

Ecologistas en Acción insiste en que «sin estas actuaciones, que son preceptivas y previas al inicio de los trabajos, la obra no se debiera haber iniciado, haberlo hecho supone un daño y un riesgo evidente para los ecosistemas protegidos del Parque Natural».

«INFRACCIÓN MUY GRAVE»

Por lo anterior, en la denuncia remitida por Ecologistas en Acción a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural y a la Dirección Provincial de Cuenca se pide que se considere como una infracción muy grave, sancionable entre 150.000 y 450.000 euros, y que se decrete la paralización inmediata de las obras.

«Los hechos denunciados son aún más graves si cabe, dado que han sido cometidos por una empresa pública, Tragsa, y un órgano administrativo, la Diputación de Cuenca, que debieran ser particularmente celosos en el cumplimiento de la normativa medioambiental», añaden.

Ecologistas en Acción exige a ambas entidades que los responsables de tales actuaciones sean inmediatamente cesados.

Hernández ha insistido en que, «como se puede apreciar en las fotos, no hay un camino precedente, es nuevo, lo cual es inadmisible en un Parque natural protegido», explica.

Por otro lado, los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha continúan vigilando para que las obras se desarrollen dentro de la legalidad.

TRES OPCIONES, TODAS LESIVAS PARA EL MEDIO AMBIENTE, SEGÚN LA PROTESTA CIUDADANA

Por otra parte, según la protesta firmada por 2.130 ciudadanos y remitida a la Dirección General de Calidad e Impacto Ambiental de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, «el proyecto plantea tres alternativas; la primera contempla la destrucción del sendero natural PR-CU 28, que es circular y atraviesa zonas de altísimo valor ecológico, afectando significativamente un bosque de Pinus nigra en buen estado de conservación»

La protesta ciudadana añade: «La segunda alternativa planea construir desde cero (porque no existe ni sendero) campo a través la pista atravesando y deteriorando un bosque de Quercus faginea relíctico, generando un impacto paisajístico muy difícil de amortiguar y alterando el cañón del río Júcar, considerado en el Parque natural de la Serranía de Cuenca como lugar de valor geomorfológico excepcional».

Y consideran que «el borrador del Plan de recuperación del Águila perdicera en Castilla-La Mancha considera este entorno como área crítica para esta especie».

Por último, subrayan que «existe otra alternativa asfaltada que favorecería el furtivismo y perjudicaría al turismo».

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