Andaluz de origen, aunque desde hace 12 años vive en Toledo, Javier Moreno (@javiermoreno74) entrena su mente para competir. Se considera un «novato» en esto de las competiciones de la mente, donde decidió participar hace un par de años. Reconoce que no le fue bien aquella primera vez, pero -lejos de dejarlo- ya se prepara para el mundial que en diciembre se celebrará en China.
Llegó prácticamente por casualidad al mundo de la competición de la mente, aunque fue la curiosidad y la pasión que despertó en él este deporte lo que le ha permitido continuar con él año tras año.
Javier Moreno es atleta mental. Intenta entrenar todos los días una o dos horas. Memoriza números, palabras, naipes… «La mente se entrena como el cuerpo», explica Javier a Encastillalamancha, quien matiza: «Cuando lo estas memorizando, no vale repetir». Memorizar es mucho más y cita como ejemplo al récord del mundo que ha memorizado una baraja de cartas en 20 segundos, «imagínate lo rápido que tienes que ir porque son 52 cartas. Ahí no repites nada».
En el campeonato mundial se enfrentará a 10 pruebas, pero su objetivo es conseguir un título honorífico para el que tiene que superar tres de las 10 pruebas. Y… ¡menudas pruebas!
La primera de ellas será memorizar el orden de una baraja de cartas de póquer en menos de dos minutos. Posteriormente, tendrá cinco minutos para colocar una nueva baraja respetando el orden de la primera.
La segunda consiste en memorizar al menos una serie de 1.000 números. Para ello tiene una hora, y dos horas para escribir dichos números.
Y en la tercera deberá memorizar durante una hora 10 barajas seguidas de cartas totalmente diferentes y, posteriormente, escribir el orden durante dos horas.
Para ello entrena y para ello «me monto todos los días muchas películas», confiesa a la hora de hablar del entrenamiento. Cada número, de cero a 99, lo tiene adjudicado a una persona. Por ejemplo, el 14 es Fernando Alonso, el 10 es Maradona… y para memorizar suele crear historias en su mente. «Voy colocando los números, bueno las personas en determinados espacios», puede ser el pueblo donde vive, su casa… y así con diversas técnicas consigue memorizar números, palabras, cartas…
Confiesa que su mujer se sorprendió el día que le preguntó cómo se ponía la lavadora, pero pese a ello asegura que entrenar la mente es bueno porque se desarrolla la imaginación.
La próxima cita, el día 20 en Toledo. Javier ha organizado un torneo amistoso en la Biblioteca de Castilla-La Mancha. Una buena oportunidad (además de ser una actividad gratuita) para probarse a uno mismo y a su mente, porque al final ésta es una competición individual donde el mayor rival es uno mismo.