El papa León XIV, «vivamente apenado» por el trágico accidente de Urda, ha expresado su pésame y consuelo en un telegrama de condolencia enviado por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, divulgado hoy por la Santa Sede y dirigido al arzobispo Francisco Cerro.
Además, ofrece «sufragios por el eterno descanso de los fallecidos» y desea una pronta recuperación a los heridos».
También manda un «sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos».
El papa asimismo «anima a los miembros de los equipos de rescate a perseverar en los trabajos de socorro y asistencia», y les imparte «a todos de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado».
