jueves, 13 de mayo de 2021
Estaba fuera de servicio - 06 enero 2021 - Ocaña

Mucho peor de lo que nadie preveía pudo iniciarse el año en Ocaña (Toledo). Si no hubiera intervenido un agente de la Guardia Civil, miembro de los Tedax y que estaba fuera de servicio, nadie sabe realmente cuál pudo llegar a ser el daño que hubiera causado un hombre armado y en actitud violenta que amenazaba de muerte en un bar de esta localidad.

Según han relatado a encastillalamancha.es fuentes conocedoras de la situación, los hechos se desencadenaron pasadas las once de la noche del 2 de enero, en el bar Judi, de Ocaña.

Se encaró a la propietaria

Un individuo intentó acceder al establecimiento y cuando la propietaria, que se encontraba en la puerta, le comentó que no podía hacerlo porque se encontraba completo el aforo del local se encaró con ella y con quienes salieron en defensa de la mujer.

Se marchó… Pero no era definitivo, porque a los pocos minutos regresó con un cinturón con una hebilla de grandes dimensiones con la que intento golpear a los que le impedían entrar.

Finalmente también tuvo que desistir, porque le superaban en número y se volvió a marchar.

Dos cuchillos de grandes dimensiones

Pero no había desaparecido el peligro. Este hombre, de algo más de 30 años, visiblemente excitado y en actitud violenta, regresó una tercera vez. Y en esta ocasión saltaron las alarmas cuando los ocupantes del bar comprobaron que volvía armado con dos cuchillos de grandes dimensiones y profiriendo amenazas de muerte, tal y como han relatado a ENCLM testigos del momento.

Y ahí es donde entra el guardia civil, miembro de los TEDAX (Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos), que vive en el pueblo y fue alertado de lo que estaba ocurriendo.

Pese a que estaba fuera de servicio cogió su arma reglamentaria para dirigirse al bar… El individuo se había marchado y no había heridos, dado que pudieron protegerse en el interior y con el mobiliario del establecimiento.

¡Tira el cuchillo o disparo!

Minutos después este individuo fue localizado frente al local y persistió en su actitud agresiva, pese a que el agente de la Guardia Civil se identificó y le pidió desistir de su actitud. Como no lo logro a la primera, tuvo que llegar a amenazar con usar su arma: “¡Tira el cuchillo o disparo…!”

Finalmente pudo reducirlo, con la ayuda de dos vecinos, y comprobar que llevaba un cuchillo a la vista y el otro escondido, pese a que había dicho que no tenía más armas que la que mostraba.

Antes de ser inmovilizado, también había amenazado a unos jóvenes del pueblo. Probablemente hubiera vuelto albar…O quizás otros vecinos que se hubieran cruzado con él hubieran corrido peor suerte.

Afortunadamente la intervención de este TEDAX de la Guardia Civil evitó en minutos que la tensión siguiera creciendo y que el final de esta historia hubiera sido otro mucho peor.

Un año de cárcel

Un vehículo de la Policía Local de Ocaña, que había sido alertada, también lo estaba buscando, pero no lo había localizado aún.

Tras ser reducido como se ha relatado, llegó una patrulla de la Guardia Civil y se lo llevó detenido. Al día siguiente fue procesado por amenazas con armas en un juicio rápido. Se le condenó a un año de cárcel y una orden de alejamiento de 500 metros del bar Judi.

El detenido ha sido descrito a ENCLM como una persona de nacionalidad colombiana y algo más de 30 años que lleva más de un año viviendo en Ocaña, pero que no era conocido por los vecinos de la localidad.

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