Un sacerdote de 52 años de la diócesis de Cuenca fue interceptado por la Policía Municipal de Madrid cuando realizaba maniobras irregulares, cuando registraron el vehículo, los agentes encontraron viagra y varios botes de ‘popper’, dos sustancias que no están prohibidas su tenencia, pero sí la comercialización, y ambas que se suelen usar con fines sexuales.
El párroco viajaba con un joven de 25 años por el centro de la capital cuando fue interceptado por la Policía. En el registro encontraron varios botes de ‘popper’, además de pastillas de sildenafilo, conocido como viagra. El sacerdote reconoció que eran suyos y, al no poder justificar su prescripción médica, fueron incautadas por la policía.
La noticia ha sido publicada por El Mundo, que explica que el cura fue llevado a la comisaría, aunque quedó en libertad en calidad de investigado.
