El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado este viernes su solidaridad con Andalucía tras el incendio declarado en Los Gallardos (Almería), cuyo balance provisional es de 12 fallecidos y 19 personas desaparecidas, y ha ofrecido la colaboración de la comunidad autónoma en las tareas de extinción.
Page ha realizado estas declaraciones al inicio del acto de inauguración de las obras del Plan de Sostenibilidad en Parques y Yacimientos C14, celebrado en el Parque Arqueológico de Alarcos, en Ciudad Real.
El Gobierno regional ha trasladado «toda la solidaridad de Castilla-La Mancha con Andalucía, con Almería», así como su apoyo a las familias de las víctimas mortales y de las personas desaparecidas en este incendio «voraz» que, según ha señalado, sorprendió por su rapidez y cogió «a muchas personas desprevenidas».
«Es un incendio, como todos, durísimo, trágico, una tragedia enorme que va a requerir de un enorme esfuerzo de solidaridad emocional y, por supuesto, operativa», ha afirmado.
Ofrece la colaboración de Castilla-La Mancha
Asimismo, ha enviado un mensaje de apoyo al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y a todos los efectivos que trabajan en la extinción del incendio.
«Les deseo lo mejor y les ofrezco como presidente de Castilla-La Mancha toda nuestra colaboración, como estamos teniendo con las comunidades vecinas, allá donde nos es reclamada», ha asegurado.
Durante su intervención, Page ha advertido de que este incendio constituye «una alerta muy importante para todos sobre lo que se está viniendo encima», en referencia a los efectos del cambio climático.
«Nadie lo puede discutir y el que lo haga está haciendo daño. Nadie puede frivolizar con este tipo de cosas», ha manifestado.
En este sentido, ha reclamado que tragedias como la de Los Gallardos sirvan también para desterrar del debate público la utilización política del dolor.
«Tienen que servir este tipo de tragedias para que también se vayan del escenario político todos aquellos que hacen de la muerte, del dolor, de la tragedia, siempre un escaparate de miseria política», ha concluido.