El palacio oculto y más lujoso de Toledo que fue destruido con dinamita por su dueño
El Palacio de la Sisla, ubicado en una antigua comarca natural, fue convento jerónimo, refugio imperial y palacio aristocrático; su esplendor llegó a ser tal que Carlos V y Felipe II se plantearon seriamente construir aquí su gran palacio de retiro, finalmente ejecutado por el segundo en El Escorial. En 1975 fue demolido con dinamita por su dueño, no satisfecho con la cantidad ofrecida por el Estado, que lo expropió