La cerveza artesanal nacida en un antiguo convento de Toledo con más de 500 años: «Reinvidicamos la calidad humana de los pueblos»
Una pareja de un pueblo de Toledo produce y comercializa tres marcas de cerveza artesanal en el antiguo edificio del Convento de los Franciscanos Observantes, edificado en 1519, que luego pasó a ser una fábrica de harinas regentada por sus antepasados; trabajan en un proyecto para hacer del edificio histórico un museo que exhibirá los tres espacios: el conventual y los de las fábricas de harina y cerveza