En un mundo como el actual que parece en crisis permanente, de apocalipsis a apocalipsis diario, en el que parece que es imposible hacer las cosas bien hechas, consuela comprobar que aún hay personas que acometen proyectos plenos de conocimiento, sensatez y amor.
Como el de Cervezas Foria, en Oropesa (Toledo), cuya historia se remonta a la Edad Media, tan firme es su base, tan atractiva la apuesta por revitalizar un rico patrimonio. La historia es esta: Eduardo Marcos Cuesta y Cristina Sánchez Fernández están al frente de esta marca artesanal de cerveza que tiene su origen histórico en la antigua fábrica de harinas del Convento de los Franciscanos Observantes, que data nada menos que del año 1519.
Francisco Álvarez de Toledo mandó edificar el convento
El convento lo mandó construir Francisco Álvarez de Toledo, segundo conde de Oropesa, el mismo que mandó edificar el castillo. El convento se mantuvo hasta 1822, año de su cierre; a partir de esa fecha quedó abandonado, siendo refugio de animales. En 1877 pasó a manos privadas tras la desamortización de Mendizábal, y partir de ese año quedó acondicionado como fábrica de harinas, desde 1922 con el nombre de La Gavilla, a cargo del bisabuelo de Eduardo.
La Gavilla se mantuvo activa hasta 1993, cuando cerró al no poder ser competitiva debido a la modernización de la industria (la fábrica no podría crecer para almacenar las cantidades crecientes de trigo y harina).
Cuenta Eduardo Marcos que el convento es un «edificio privilegiado», en el que hay una iglesia a la que le añadieron naves adyacentes ya que había que habilitar espacios para las moradas de los monjes. Así que la antigua fábrica de harinas tiene forma de cruz más las dichas naves. El complejo incluye un claustro y un patio interior. «En realidad es un proyecto para una vida entera», confiesa.
Lo mantendrán todo
Es un viejo edificio en el que lo mantendrán todo: grandes pilares de madera que recorren sus tres alturas. Se trata de un inmueble histórico situado en la ladera del castillo, con vistas a la sierra de Gredos, y obiviamente con afecciones de Patrimonio. Eduardo espera que el proyecto arranque en el primer trimestre de 2027
El proyecto de Eduardo y Cristina es reciente, data de octubre de 2025, y pasa por habilitar el antiguo convento y fábrica de harinas, levantando un museo que ofrezca catas y degustaciones de las variedades de cervezas Foria (en la actualidad son tres, pero habrá más), a la vez que enseñarán la riqueza patrimonial del viejo convento y la fábrica de harinas. Los visitantes conocerán los entresijos de este viejo oficio y el actual (también tan añejo) de la producción artesanal de cerveza.
Para ello no habrá que hacer casi ningún cambio en el interior. Más que nada, lo que queda por hacer son trámite administrativos, tan sensible es la actualización del patrimonio. Pero desde el mencionado octubre de 2025 la marca ya se dedica a la producción y comercialización de tres cervezas: La Gavilla, El Molino y La Huerta (esta sin alcohol)

‘La Gavilla’, ‘El Molino’ y ‘La Huerta’.
Su razón de ser
El proyecto está tan pensado que todo tiene su razón de ser. Los dos primeros nombres de las cervezas, La Gavilla y el Molino, aluden a la vieja fábrica de harinas, mientras que el Huerto es un homenaje al convento, ya que señala el lugar donde los monjes cultivaban sus productos.
También Foria tiene su explicación, y para ella hay que referirse al proyecto integral de esta pareja oropesana que cree que la vida en los pueblos, tras tanto tiempo de ser denostada en favor de la gran ciudad, merece una segunda oportunidad. «Antes quedarse en el pueblo estaba asociado a no prosperar, por el contrario reinvidicamos la la forma de vivir en los pueblos, de hecho cada vez habrá más éxodo a los pueblos, la gente valorará la calidad humana de lo rural», explica.
Así que de la «furia» por sentirse los pueblos tan poco estimados durante tanto tiempo, se pasa a la Eu Foria de recuperar el gran sentido que tiene el medio rural. Cervezas Foria se inscribe en este vasto proyecto histórico, cultural, económico y social.
Un proyecto tan hilado que hasta su forma de ser actual, la producción de cerveza, basada en la transformación de la malta de cebada, ha sucedido a la transformación del trigo y la cebada en harina.

Antiguos convento y fábrica de harinas y hoy fábrica de cerveza artesanal.
