La Federación Autismo Castilla-La Mancha y Autismo España han manifestado su absoluto rechazo a un congreso que va a haber en Ciudad Real sobre los daños ocasionados por las vacunas, entre los que se incluye el autismo, y han pedido que se impida que se celebre.
En un comunicado conjunto que han publicado en las redes sociales, las dos entidades instan a que se impida la celebración de este congreso, porque argumentan que la difusión de contenidos pseudocientíficos que atentan contra la evidencia supone un riesgo para la salud pública y vulnera los derechos de las personas con autismo y de sus familias.
Las dos entidades recuerdan que no hay una evidencia científica que respalde que las vacunas causen autismo, ni que este pueda “revertirse” o “curarse” mediante tratamientos médicos o naturales.
Asimismo, señalan que estas consideraciones se originaron «a partir de un estudio fraudulento publicado en 1998 por Andrew Wakefield», posteriormente retirado y sancionado, y que desde entonces la comunidad científica internacional y las autoridades sanitarias han confirmado que las vacunas son seguras y no causan autismo.
En este sentido, explican el autismo es una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico y con base genética, que acompaña a la persona a lo largo de toda la vida, así como que los únicos abordajes recomendados son intervenciones psicoeducativas basadas en la evidencia, orientadas a proporcionar apoyos, potenciar capacidades y garantizar derechos, inclusión social y calidad de vida.
En este contexto, advierten que estos eventos generan falsas expectativas en familias vulnerables, desvían recursos de intervenciones efectivas y estigmatizan a las personas con autismo, además de erosionar la confianza en las vacunas, fundamentales para prevenir enfermedades graves como sarampión o polio.
Por ello, han puesto en conocimiento de las autoridades competentes la celebración del congreso, y les han exigido que actúen para impedirlo y prevenir la difusión de información falsa.