El vicepresidente segundo de la Junta de Comunidades, José Manuel Caballero, se muestra partidario de que los países de la UE incrementen sus aportaciones al presupuesto comunitario para poder atender las necesidades de defensa, mantener la Política Agraria Común (PAC) e incluso crear fondos específicos para atender las catástrofes, un incremento que no tendría por qué traducirse en subidas de impuestos, sino que podría hacerse «reordenando» las prioridades.
En una entrevista con la Agencia EFE, Caballero recuerda el reciente viaje a Nicosia (Chipre) junto con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en el que se abordó la importancia de que no se rebajen fondos para la PAC ni, en general, se cambie el modelo actual, pues alerta de que «la amenaza» no es solo reducir en un 20 % las aportaciones a la política agraria, sino que la Comisión Europea propone repartir los fondos a los estados miembro, para que sea cada país el que decida «cómo se invierten esos recursos».
«Esto es terrible, porque si no viene priorizado, cada nación puede decidir cómo destina esos recursos», alerta Caballero.
En este sentido, advierte de que peligran los fondos destinados al desarrollo rural y avanza que, para trasladar la importancia de estas inversiones que van destinadas a la incorporación de jóvenes al campo, llevar cabo actuaciones de rentabilidad en las explotaciones y también permiten realizar proyectos que favorecen el desarrollo rural, el Gobierno de Castilla-La Mancha estudia la posibilidad de organizar un viaje a Bruselas el 20 de abril, en el que participen los 29 Grupos de Desarrollo Rural de la región.
«Queremos que puedan trasladar a la Comisión y al Parlamento Europeo la importancia que tiene seguir manteniendo estos fondos», destaca el vicepresidente segundo de la Junta de Comunidades.
En cuanto a las reducciones propuestas para la PAC, Caballero valora que la política agraria tal y como está planteada permite garantizar la soberanía alimentaria para los 450 millones de ciudadanos europeos, pero advierte de que las prioridades de la Unión Europea «han cambiado» y ahora «la prioridad es la defensa».
Caballero se muestra consciente de los «enemigos internos y externos» de la unión y por ello cree que «lo que tiene que hacer la UE es fortalecerse», de forma que plantea que los países incrementen sus aportaciones al presupuesto comunitario.
De hecho, «el presupuesto de la Unión Europea es el 1,2% del Producto Interior Bruto de la UE», un dato que es «bajísimo» e incluso señala que «no hay ninguna institución en el mundo que tenga un presupuesto tan menor en relación con su PIB».
Por ello, detalla que la propuesta de Castilla-La Mancha sugiere que se suba el presupuesto hasta el 1,8 % del PIB, es decir, seis décimas que «supondrían la posibilidad de atender las necesidades de la defensa, mantener la Política Agraria Común, mantener todos los fondos e incluso incrementar los de cohesión y hacer fondos específicos para atender las necesidades que se originan como consecuencia de las catástrofes climatológicas».
«Si quieres tener incidencia e influencia, tienes que hacerlo con fondos suficientes. Todo eso se conseguiría si hubiera una mayor aportación de los países al presupuesto común», argumenta Caballero, que asevera que esa mayor aportación no tendría que traducirse en una subida de impuestos, ya que se trata de «reordenar las prioridades».
Comprensivo con las movilizaciones de agricultores y ganaderos
En línea con las reclamaciones del Gobierno regional en los organismos europeos para que no se reduzcan los fondos de la PAC, Caballero reconoce que es «comprensivo con las movilizaciones y reivindicaciones» del sector primario, que en las últimas semanas han retomado las protestas en las calles, no solo contra los recortes en la PAC, sino también contra la «excesiva burocratización» y contra el acuerdo con Mercosur.
Así, Caballero señala que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha planteado en el Comité de las Regiones y en el Ministerio de Agricultura, para que lo traslade a la Comisión Europea, «la necesidad de que, cuando se trata de explotaciones que tienen menos de un número mínimo de hectáreas, se reduzcan también los procedimientos» y que, además, la incorporación a la digitalización «no sea una revolución inmediata y de golpe, sino que sea una transición para que poco a poco resulte más sencillo».
En cuanto al acuerdo con Mercosur, Caballero se muestra partidario de que se incluyan cláusulas espejo en los productos que llegan de terceros países, para exigir los mismos requisitos a los traídos de fuera que a los producidos en la UE.
Asimismo, recuerda que en el sector de los cárnicos, «se ha establecido y se ha aprobado una salvaguarda para que si en algún momento se ve que la exportación de estos productos por parte de los países del Mercosur tiene un impacto negativo en las rentas de los agricultores europeos, inmediatamente se paralicen» las exportaciones.
Por ello, pide confianza a los productores, señala que es una «oportunidad muy positiva» para los productores de aceite, vino y aceite y apuesta por ver el acuerdo como «un reto», por lo que anima a «aprovechar las oportunidades» que puede brindar un acuerdo con países que suman millones de potenciales consumidores, ya que asegura que el Gobierno regional va a impulsar la presencia de productos de Castilla-La Mancha en esa zona