El sindicato UGT de Castilla-La Mancha interpondrá una demanda ante el Juzgado de lo Social contra la empresa Serveo, adjudicataria de la atención telefónica y coordinación del Servicio de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha, por la sanción impuesta a una trabajadora por acogerse al permiso por fallecimiento de un familiar.
Según ha informado la organización sindical en una nota de prensa, la empresa ha acusado a la empleada de abandono de su puesto y la ha penalizado con 30 días sin empleo y sueldo.
UGT exige del «archivo inmediato» del expediente
La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT ha exigido el archivo «inmediato» de este expediente sancionador y lo ha trasladado a la Gerencia del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) para que tenga conocimiento «de cómo Serveo utiliza el régimen disciplinario para ocultar sus deficiencias operativas».
En este sentido, UGT ha tildado esta situación de «montaje disciplinario» ante el ejercicio de un derecho de la trabajadora y del «incumplimiento del pliego técnico» que obliga a Serveo a garantizar la cobertura inmediata de cualquier ausencia, prevista o no.
De hecho, ha sostenido que la decisión de no llamar a personal extraordinario para cubrir su ausencia y así no incurrir en costes fue una «decisión unilateral» de la empresa que provocó el descubierto del puesto de trabajo.
Además, el sindicato ha apuntado que la trabajadora actuó de manera «correcta y de buena fe», ya que acudió a su puesto en una situación de duelo y avisó por los cauces reglamentarios de su necesidad de abandonar el centro.
Asimismo, ha considerado que este expediente disciplinario es «una represalia directa» hacia esta trabajadora, quien ejerce de delegada sindical y fue partícipe de una demanda en 2025 que condenó a la empresa a pagar las productividades que se adeudaban desde 2016.
También ha añadido que «en el ánimo de la concesionaria ha estado castigar a la trabajadora por haber informado al Sescam, en calidad de miembro del comité de empresa- de las situaciones de falta de cobertura del servicio.
UGT ha denunciado, de igual modo, el «tono» utilizado por la empresa en su expediente disciplinario, «impropio de una relación laboral profesional y que viene a constituir una prueba evidente de acoso laboral y hostigamiento sindical», ha sentenciado.