El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, calificó este martes de «agresiva» y «rupturista» la propuesta de la Comisión Europea sobre la futura Política Agrícola Común (PAC) y pidió una «enmienda» al modelo planteado, para que la agricultura no pierda peso en el periodo presupuestario 2028-2034.
Page participó en un diálogo de alto nivel sobre PAC y el desarrollo rural celebrado en la sede del Comité europeo de las Regiones (CdR) en el que se abordó el impacto de la propuesta, con vistas a las futuras negociaciones entre el Consejo (países UE) y el Parlamento Europeo.
El político regional, que es ponente de un dictamen en el Comité europeo de las Regiones sobre la incorporación de los jóvenes a la agricultura para asegurar el relevo generacional, explicó durante su intervención que le «preocupa» la propuesta de Bruselas porque «cambia el paradigma por completo» de lo que era hasta ahora la PAC, volviendo a la «nacionalización» y además resulta «incoherente» con algunos objetivos de la UE, por ejemplo en el ámbito medioambiental.
Dificulta la incorporación de los jóvenes
Según el presidente castellanomanchego, tal como está planteada, «también dificulta un objetivo clave capital para garantizar la política agraria en el futuro, que es la incorporación de jóvenes».
«Este es el planteamiento de partida: si no se arregla el modelo, el concepto, la distribución, de poco servirá hablar de cuánto es el conjunto del dinero y de algunos matices que tienen que ser mejorados. Hay que discutir y hay que rechazar», señaló.
Según el presidente de Castilla-La Mancha, la propuesta de Bruselas para el próximo marco financiero plurianual pretende responder a los nuevos retos en el ámbito de la seguridad sin un aumento de los recursos financieros a nivel comunitario y reduciendo los destinados al sector agrícola.
«Lo que hay es un intento de la Comisión de reducir el peso de la política agraria comunitaria en el conjunto financiero», intentando «disfrazar» la «reducción» de recursos y cambiar el modelo «desplazando parte de la responsabilidad a los Estados miembros».
Con el tiempo, añadió, eso podría implicar «cada vez menos el dinero que se destinará» ya que «todos tenemos estrecheces financieras». Y podría llevar, añadió, a romper «el concepto compacto que ha tenido siempre» la PAC y que deje de ser «un factor de cohesión».
Señaló que aunque comparte la «preocupación por la seguridad» en los Veintisiete, es el conjunto de la Unión Europea quien tiene que hacer un mayor esfuerzo en ese ámbito.
Pretender responder a algo excepcional con los mismos recursos que ya se ocupan de todo, significa «no atender ni lo excepcional ni los objetivos consolidados de la Comisión Europea», opinó.
En ese contexto, Page indicó que «si Europa quiere más seguridad tendrá que poner más dinero». Lo que «no cabe», dijo «es que los agricultores o los ganaderos, los jóvenes agricultores, la seguridad alimentaria, las políticas de sostenibilidad terminen siendo víctimas de las necesidades de seguridad».
Limitar el riesgo de renacionalización
Además, Page, y otros políticos regionales, nacionales y europeos, instaron este martes a reforzar la dimensión regional en la futura Política Agrícola Común (PAC) y a limitar el riesgo de una renacionalización.
El asunto se abordó en el marco de un Diálogo de Alto Nivel celebrado en la sede del Comité Europeo de las Regiones (CdR).
Page destacó el entendimiento que existe entre las regiones europeas sobre los retos y las soluciones que necesita el campo europeo y reivindicó el importante papel que ejercen, en el caso de España, las comunidades autónomas, que gestionan «buena parte de la agricultura» nacional.
«Mi región es claramente una despensa alimentaria en el conjunto de España. Sin ir más lejos, producimos el 9 % del vino de todo el mundo», dijo.
El presidente de Castilla-La Mancha destacó, por otra parte, el «alto consenso» que existe entre los miembros del Comité europeo de las Regiones sobre una propuesta para la PAC 2028-2034 que calificó de «preocupante».
Una preocupación que compartieron los participantes en el evento, que admitieron su inquietud ante la posibilidad de que la PAC propuesta para después de 2027 debilite su dimensión regional, reduzca la previsibilidad de la financiación y limite la capacidad de los entes locales y regionales para adaptar las medidas a las necesidades territoriales, indicó el CdR en un comunicado.
Además, solicitaron una mayor participación de los entes locales y regionales, una gobernanza más clara y salvaguardias para garantizar el cumplimiento de los objetivos ambientales y sociales.
Otra de las demandas reiteradas fue la de asegurar unos «ingresos justos» para los agricultores mediante una regulación del mercado más estricta y apoyo específico para quienes más lo necesitan.
En particular, hicieron hincapié en la necesidad de perfeccionar la definición de agricultor activo y de priorizar los pagos redistributivos para las primeras hectáreas, el apoyo a los jóvenes agricultores y las pequeñas explotaciones familiares, y las ayudas a las explotaciones en zonas con limitaciones naturales.
También destacaron el papel estratégico de las zonas rurales para alcanzar los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la UE, dado que siguen enfrentándose a «retos estructurales» como la despoblación o la desigualdad en el acceso a los servicios, y pidieron que en el próximo marco financiero cuenten con financiación suficiente.