Más de 120.000 cristianos se vieron obligados a abandonar sus hogares en Irak durante el verano de 2014 debido a la persecución del Estado Islámico, bajo amenazas de muerte, conversión forzosa o el pago de impuestos. El sacerdote Naim Shoshandy, quien sufrió la muerte de su hermano por este motivo, fue trasladado a Albacete por la Diócesis hace nueve años, tras permanecer un tiempo en un campo de refugiados.
«No queríamos abandonar nuestra fe. De momento estoy aquí, pero si mañana mi obispo me pide que regrese, no tendría problema en hacerlo porque mi madre y mis hermanas siguen allí. Siempre dejo mi vida en manos del Señor», nos expresa Naim en ENCLM.
Tras su paso por las Iglesias de las Angustias y de San Felipe Neri en Albacete, así como por las pedanías de Santa Ana, El Salobral y Los Anguijes, el obispo don Ángel le pidió el pasado mes de octubre que se trasladara a Casas-Ibáñez y Abengibre. Allí, Naim afirma ilusionado que lo recibieron «con los brazos abiertos».

Naim Shoshandy con el obispo don Ángel
Para Naim, los más pequeños son muy importantes y no duda en jugar al fútbol con ellos en la plaza del pueblo ni en responder a sus curiosas preguntas sobre su tierra o su día a día, mientras les enseña que «Jesús es su mejor amigo».
Siente como una «gran responsabilidad» su labor pastoral en las Iglesias de San Juan Bautista y Santiago el Mayor, y en la Ermita de la Virgen de la Cabeza en Casas-Ibáñez, además de en la Parroquia de San Miguel Arcángel en Abengibre: «La fe de los vecinos es un impulso para trabajar más y dar mi vida por ellos», confirma.
Al mismo tiempo, pone de manifiesto que «todos cabemos en la Iglesia» y recuerda que «la vida es un regalo de Dios».
En tiempos de guerra y, en concreto, una situación política inestable en España, que afecta a la economía de los ciudadanos, «es importante no perder la esperanza, agradecer y pedir en la oración», afirma Naim.

Naim Shoshandy en su encuentro con el papa Francisco
Naim rememora el momento «impresionante» que vivió en el año 2019 en su encuentro con el papa Francisco en la Plaza de San Pedro del Vaticano: «Me cogió de la mano, yo estaba temblando y llorando, no podía hablar. En mi cabeza todavía suenan sus palabras, me decía, tranquilo, hijo mío». El próximo mes de junio espera, junto a los feligreses de sus parroquias, también conocer al papa León XIV en su visita a Madrid como parte de su viaje apostólico a España.
El sacerdote recomienda leer la Palabra de Dios en la Biblia, además de los libros de los Santos, de la Virgen María y la vida de Carlo Acutis, canonizado por el papa León XIV en septiembre de 2025.
Por último, para quienes están pasando por un momento complicado, Naim señala: «A veces los planes del Señor son diferentes a los nuestros. Hay que confiar siempre en él. No caminamos solos. El Señor y la Virgen María siempre caminan con nosotros».
