Cientos de fieles y romeros han acompañado este domingo a la Virgen de Alarcos en su tradicional subida desde Ciudad Real hasta su ermita, en una de las celebraciones religiosas y populares más arraigadas de la capital manchega.
La imagen ha partido desde la Iglesia de San Pedro y ha recorrido a hombros de los devotos distintas calles del centro de la ciudad hasta llegar a la iglesia de Santo Tomás de Villanueva, en la Plaza de Jesús de la Bondad.
A partir de ese punto, la Virgen ha continuado el recorrido en una reata de mulas por el Camino Viejo de Alarcos y distintos caminos rurales hasta alcanzar finalmente la ermita, donde este lunes se celebrará la tradicional función religiosa.
Durante el trayecto, los romeros han realizado una parada en el Camino del Campillo, donde han podido compartir unas migas antes de continuar la peregrinación hacia el cerro de Alarcos, en un ambiente de convivencia y celebración popular.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, en el programa oficial de la romeria, ha destacado el valor identitario de esta celebración, que cada año reúne a vecinos de la capital, sus pedanías y localidades cercanas en torno a la devoción a la Virgen de Alarcos.
El regidor municipal ha subrayado, además, el momento «especialmente significativo» que vive el entorno arqueológico de Alarcos tras la reciente adquisición municipal de cerca de 45 hectáreas junto al yacimiento, una operación con la que el Ayuntamiento pretende impulsar proyectos vinculados a la investigación, la educación, el patrimonio y el medioambiente.
Cañizares ha asegurado que «se vislumbran proyectos que permitirán potenciar la investigación, la educación y el disfrute de este enclave único e incluso recuperar escenarios naturales que han formado parte de la esencia de la romería, como el entorno del Guadiana. Todo ello con la voluntad de convertir Alarcos en un espacio vivo, dinámico y al servicio de toda la ciudadanía».
«Alarcos forma parte inseparable de nuestra identidad colectiva», ha señalado el alcalde en un mensaje dirigido a los romeros, en el que ha destacado que esta celebración representa «encuentro, respeto y continuidad de lo que somos».
Asimismo, ha agradecido a la Hermandad de la Virgen de Alarcos y a todas las personas implicadas en la organización su trabajo para mantener viva una tradición que cada año marca el calendario festivo y religioso de Ciudad Real.
La romería de Alarcos es una de las celebraciones más multitudinarias de la capital ciudadrealeña y congrega cada primavera a cientos de personas en torno al santuario situado junto al parque arqueológico de Alarcos.