El medio centenar de vecinos de Huertezuelas, pedanía de Calzada de Calatrava (Ciudad Real), han regresado este martes a sus casas después de pasar la noche desalojados por el incendio forestal que este lunes obligó a evacuar a más de medio centenar de residentes ante la proximidad de las llamas.
El miedo, la incertidumbre y el alivio han marcado la vuelta a la pedanía, donde los vecinos han comprobado que no se han producido daños personales ni viviendas afectadas, aunque el paisaje de monte calcinado refleja la magnitud del incendio, que llegó a quedarse a escasos metros de las casas.
Celedonio Félix Hidalgo, vecino de Huertezuelas, ha relatado que el fuego llegó prácticamente “a la puerta” de las viviendas. “Nos tuvimos que ir de aquí ya del calor que nos daba”, ha señalado, al recordar una tarde “muy mal” vivida por los vecinos.
Según ha explicado, las llamas alcanzaban “cuatro o cinco metros” y avanzaron con rapidez por los cerros cercanos hasta aproximarse a la pedanía. “Cuando lo vimos allí arriba, a los 20 minutos estaba aquí ya”, ha contado este vecino, que ha reconocido haber vivido la evacuación con mucho miedo.
“Te obligan a irte y no sabes lo que va a ocurrir en tu casa”, ha afirmado Celedonio, que ha descrito esa sensación como estar “entre la espada y la pared”. La noche en el pabellón municipal de Viso del Marqués tampoco fue fácil. “No he dormido, sinceramente”, ha admitido, porque la incertidumbre de no saber qué estaba pasando en Huertezuelas “no te deja dormir”.
“Cogimos lo justo y necesario”
También María Dolores Llanos Navarro ha recordado que todo comenzó sobre las dos y media de la tarde, cuando los vecinos fueron avisados de que había fuego en la zona. Al asomarse, ya vieron las llamas en una montaña cercana y comprobaron cómo el incendio empezaba a avanzar hacia la pedanía.
“Cada vez venía más para acá”, ha explicado. En un primer momento pensaron que el fuego podría estabilizarse, pero la situación empeoró y la Guardia Civil terminó ordenando la evacuación. “Nos dijeron que nos teníamos que ir corriendo, cogimos lo justo y necesario y nos llevaron al Viso del Marqués”, ha relatado.

Vecinos en las calles de Huertezuelas tras pasar la noche en Viso del Marqués
La vecina ha señalado que abandonaron sus casas con el miedo de no saber por dónde iba a avanzar el incendio ni si las viviendas podrían verse afectadas. “Nos fuimos con la incertidumbre de no saber por dónde iba a salir el fuego”, ha indicado, reconociendo que pasaron la noche “con mucho miedo”.
Aun así, ha agradecido la atención recibida durante la noche en Viso del Marqués, donde los vecinos fueron acogidos en el pabellón municipal. “Hemos estado muy bien y hemos tenido mucha ayuda”, ha señalado María Dolores, que este martes ha regresado a Huertezuelas todavía con el susto en el cuerpo.
Alivio por no tener que lamentar daños personales
El regreso a la pedanía ha permitido a los vecinos comprobar que, dentro de la gravedad del incendio, no se han producido daños personales ni las casas han resultado afectadas. Sí han quedado dañadas algunas construcciones auxiliares y, sobre todo, un entorno natural que hasta ahora mantenía un paisaje verde y que ha quedado marcado por el fuego.
“El campo es una pena cómo ha quedado”, ha lamentado María Dolores, que ha reconocido que al ver el paisaje calcinado le entra “mucha pena”. Pese a ello, ha subrayado que, dentro de lo ocurrido, la situación no ha sido tan grave como podría haber sido.
Celedonio también ha coincidido en ese sentimiento de alivio después de una noche de preocupación. “No ha pasado nada, que es lo importante”, ha resumido el vecino, contento por haber podido volver a su casa y porque el incendio haya quedado finalmente en “un susto” para los residentes de Huertezuelas.
