Castilla-La Mancha ha salido de la emergencia nacional que había decretada por los incendios. Al mejorar la evolución de la parte castellanomanchega de los grandes incendios que asolan Ávila y Madrid, se ha bajado de nivel 3 a nivel 2, por lo que la prohibición que había del Ministerio del Interior de realizar tareas de cosecha se ha levantado.
Por lo que al recuperar la gestión de la comunidad autónoma, seguirá siendo el Índice de Propagación de Potencial de Incendios (IPP) el que marcará las restricciones de cosecha. Este miércoles, por ejemplo, hay riesgo extremo en buena parte de la provincia de Guadalajara y partes de Cuenca y Albacete, por lo que se prohíbe cosechar durante todo el día.
Además, en el caso de Toledo, casi toda la provincia está en nivel de riesgo muy alto, por lo que también existen restricciones a algunas horas. En este caso, la prohibición solo es de 14 a 17 horas y las tareas se tienen que realizar con las medidas pertinentes.
El vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha informado sobre esta cuestión en rueda de prensa, mandando también un mensaje de precaución, puesto que, a pesar de la evolución favorable de los incendios, se avecina una nueva ola de calor, lo que podría complicar cualquier nuevo fuego que se produzca.
El Gobierno de España declara a Castilla-La Mancha de zonas gravemente afectadas por los incendios
