En Herencia, el termómetro puede superar con facilidad los 35 grados, pero durante un fin de semana de agosto sus calles vuelven a llenarse de pelucas, lentejuelas, disfraces, gigantes y cabezudos. Allí, el Carnaval no espera al invierno. Cuando buena parte de España piensa en piscinas, terrazas y vacaciones, este municipio de Ciudad Real recupera su fiesta más reconocible y convierte el verano en una segunda temporada carnavalera.
No se trata de sustituir al Carnaval de febrero, sino de prolongar una forma de entender el pueblo. La celebración principal es una de las más singulares de Castilla-La Mancha: fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 1987, recibió el reconocimiento nacional en 2017 y desde 2025 es también Bien de Interés Cultural, dentro de la categoría de patrimonio inmaterial.
Sus raíces documentadas se hunden en el siglo XVIII. Un inventario de cofradías de 1770 ya recoge la denominada «Función de Animeros en Carnestolendas», muestra de una peculiar convivencia entre la fiesta profana y el culto a las Ánimas que todavía explica buena parte de la personalidad del Carnaval herenciano. Las referencias al primer desfile del Domingo de las Deseosas se remontan, al menos, a 1901.
El calendario de Herencia también se adelanta al de otros carnavales con el Viernes de Prisillas, el Sábado de los Ansiosos y el Domingo de las Deseosas. La tradición mezcla el carácter festivo con el culto a las Ánimas, el disfraz, los tambores y el gran Desfile del Ofertorio.
Entre sus símbolos destaca el Perlé, vestido con rayas blancas y azules y armado con un látigo para perseguir a los niños. Junto a él aparecen las máscaras callejeras, las Jinetas y los gigantes y cabezudos. El momento culminante llega el Martes de Carnaval con el Desfile del Ofertorio, que en febrero de 2026 reunió a más de 3.500 participantes.
Sacar el Carnaval del calendario de invierno
Con semejante arraigo, en 2016 Herencia decidió probar algo entonces poco habitual: sacar el Carnaval del calendario de invierno y llevarlo a agosto. La primera Fiesta del Carnaval de Verano se celebró el 13 de agosto de aquel año. La experiencia funcionó y regresó en 2017, cuando ya se hablaba del éxito de la primera convocatoria. El Ayuntamiento reivindica que Herencia fue el primer municipio en trasladar de este modo su espíritu carnavalero al periodo estival.
Una década después, aquella ocurrencia se ha convertido en una fecha propia y en una ocasión para el reencuentro durante las vacaciones. Sin reproducir todos los rituales de febrero, la versión veraniega recupera sus símbolos, el disfraz, la música y la ocupación colectiva de las calles. El denominado «hermano pequeño» del Carnaval tradicional vuelve a sacar al Perlé, las Jinetas y los gigantes y cabezudos, pero los mezcla con propuestas pensadas específicamente para las noches de verano.
La edición de 2026, que alcanza la décima convocatoria, se celebrará los días 7 y 8 de agosto. El viernes, a las 22.00 horas, tendrá lugar el segundo Concurso Drag Queen del Carnaval de Herencia. La gala contará con presentadoras locales, actuaciones de los grupos de Fátima Martín del Campo y la presencia de Drag Sethlas, vencedora de la primera edición herenciana, que regresará para entregar la banda a quien tome su relevo. Después, la fiesta continuará con Alejo DJ y Xule García.
El sábado comenzará a las 13.00 horas con una fiesta de la espuma e hinchables acuáticos en la Plaza de España, principal novedad familiar de este año. A las 22.00 horas partirá desde el Ayuntamiento el pasacalles, la parte que más directamente conecta la cita estival con el Carnaval tradicional. El recorrido desembocará en el recinto ferial, donde desde las 23.30 horas actuarán la orquesta Taxxara y DJ Rojas.
Así, Herencia volverá a demostrar que su Carnaval no depende del frío, de la Cuaresma ni del calendario. En este rincón de La Mancha, agosto también puede sonar a tambores y convertirse, por unas horas, en febrero.
