lunes, 3 de agosto de 2026
Temperaturas extremas, calor, verano. Foto: Rebeca Arango.
Imagen de un termómetro en Castilla-La Mancha - Foto: Rebeca Arango.
Entre los 38,1 y los 40,1 grados - 03/08/2026 09:02 - Ciudad Real

Las altas temperaturas vuelven a marcar el verano en la provincia de Ciudad Real, donde el calor extremo puede comenzar a tener efectos sobre la salud antes incluso de que los termómetros alcancen los 40 grados.

No todas las zonas de la provincia necesitan alcanzar la misma temperatura para que el calor comience a representar un riesgo para la salud. El Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026 divide Ciudad Real en cuatro áreas y establece para cada una un umbral diferente, situado entre los 38,1 y los 40,1 grados.


La temperatura más baja corresponde al Valle del Guadiana, zona en la que se encuentran municipios como Ciudad Real capital y Puertollano. En este territorio, el umbral de impacto sanitario queda fijado en 38,1 grados.

Por encima aparecen los Montes del Norte y Anchuras, donde el límite se sitúa en 38,5 grados. Esta zona incluye localidades como Anchuras, Daimiel, Navas de Estena u Horcajo de los Montes.

En las Sierras de Alcudia y Madrona, que abarcan municipios como Almodóvar del Campo, Fuencaliente, Brazatortas, Mestanza o Solana del Pino, la temperatura de referencia asciende a 39,7 grados. Este valor ha sido calculado tomando como referencia el percentil provincial de la serie de temperaturas analizada.

El umbral más alto se localiza en La Mancha de Ciudad Real, con 40,1 grados. En esta zona se encuentran municipios como Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, Argamasilla de Alba, Herencia o Villarta de San Juan.

Superar estas cifras no significa que todas las personas expuestas vayan a enfermar automáticamente. Se trata de las temperaturas máximas a partir de las cuales los estudios epidemiológicos comienzan a detectar anomalías estadísticamente significativas en la mortalidad de cada zona. Los límites dependen, entre otros factores, de la climatología local y de la adaptación de la población al calor habitual de cada territorio.

Más de 27.500 muertes atribuibles al calor

Según las estimaciones del sistema de monitorización de la mortalidad diaria MoMo, entre 2015 y 2025 se registraron en España 27.564 defunciones atribuibles a las altas temperaturas. El año con mayor impacto fue 2022, con 4.789 muertes estimadas, seguido de 2025, con 3.832. La mortalidad se concentró fundamentalmente entre las personas mayores de 75 años.

El Ministerio de Sanidad señala además que, por cada grado que la temperatura supera el umbral de impacto sanitario, el riesgo de mortalidad atribuible a una ola de calor aumenta entre un 9,1% y un 10,7%. Sus efectos pueden aparecer durante el propio episodio o manifestarse con un retraso de hasta tres días.

El Plan Nacional permanece activo, con carácter general, desde el 16 de mayo hasta el 30 de septiembre, aunque contempla prolongar la vigilancia ante episodios inusuales registrados durante la primera quincena de mayo o de octubre.

Diez consejos frente a las altas temperaturas

Sanidad recomienda beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se tenga sed; evitar bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas; permanecer en lugares frescos, climatizados o a la sombra; y reducir la actividad física durante las horas centrales del día.

También aconseja utilizar ropa ligera, holgada y transpirable; no dejar nunca a una persona dentro de un vehículo cerrado; mantener los medicamentos en lugares frescos; realizar comidas ligeras con frutas, verduras y ensaladas; y consultar con un profesional sanitario cuando los síntomas relacionados con el calor se prolonguen durante más de una hora.

La vigilancia debe intensificarse sobre personas mayores, bebés y menores de cuatro años, mujeres embarazadas, enfermos crónicos, personas que viven solas, trabajadores expuestos al exterior y ciudadanos que residen en viviendas mal acondicionadas.

El golpe de calor requiere atención urgente

La exposición prolongada puede provocar calambres, deshidratación, insolación o un golpe de calor, la forma más grave de lesión térmica. Entre sus principales señales se encuentran una temperatura corporal superior a 40 grados, piel enrojecida, respiración acelerada, confusión, agitación, dificultad para hablar, convulsiones o pérdida de conciencia. Esta situación requiere tratamiento urgente para evitar daños cerebrales, cardiacos, renales o musculares.

Carlos Monteagudo
Carlos Monteagudo

Periodista por la Universidad Complutense de Madrid, con más de diez años de experiencia en el oficio. Defensor del periodismo de provincias, de las tradiciones y de la vida en los pueblos. Manchego de corazón, apasionado de su gastronomía, su cultura y su idiosincrasia.

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