sábado, 29 de agosto de 2026
Ana y los alumnos, practicando el taichi en la azotea de la Biblioteca de Castilla-La Mancha.
Ana y los alumnos, practicando el taichi en la azotea de la Biblioteca de Castilla-La Mancha.
"De la guerra a la paz" - 29/08/2026 09:55 - Toledo

Hay veces en que el paso del tiempo trae consigo realidades amables, incluso algo parecido a la esperanza en la humanidad, aunque la esperanza, como dijera la poeta estadounidense Emily Dickinson, sea «esa cosa con plumas»: así, la azotea de lo que fue uno de los lugares más conocidos de la Guerra Civil, el Alcázar de Toledo, y por tanto símbolo de contienda fraticida entre españoles, sirve hoy, una vez a la semana y desde hace dos años, de escenario a clases de taichí impartidas por Ana Grande Ming.

El taichí, muy básicamente, es un tipo de gimnasia china, de movimientos lentos y coordinados, que se hace para conseguir el equilibrio interior y la liberación de la energía. Eso dice la RAE, pero Ana Grande, quien asegura que es descendiente de la dinastía Ming, una apasionada de esta disciplina, a la que dedica su vida profesional, se explaya en los beneficios que aporta al bienestar de la persona.


Otra forma de entender la vida

El taichí es una más de las prácticas orientales que conllevan una forma de entender la vida distinta a la occidental, basada en la competitividad y la prisa. Ana, que cuenta que empezó a practicarlo durante la pandemia (desde 2015 se sumergió en el yoga) asegura que los beneficios son muchos, ya que «regula el tráfico de pensamientos, haciendo que sean más positivos», en el contexto de una visión oriental de la vida basada en una filosofía de paz, no competitiva.

A nivel físico, añade, también se produce una «desintoxicación», interviniendo, en este contexto, la neurociencia, que nos revela que las emociones tienen una base física muy concreta, impulsada por una intrincada red de señales eléctricas y, fundamentalmente, químicas. Por eso, añade, hay que trabajar todo el cuerpo, ya que «cada órgano está relacionado con cada emoción.»

Fotos | Nieves Concostrina desborda humor y conocimiento ante el inmenso cariño de la Biblioteca de Castilla-La Mancha

«Menos estrés y ansiedad, cambia la energía»

Gracias a la práctica del taichí, asegura Ana Grande, las personas ven «reducir el estrés y la ansiedad, cambia la energía«. Se trata de una disciplina milenaria originaria de China que se ha extendido por todo el mundo.

Uno de los alumnos que lo practica en la azotea del Alcázar, Juan José Sánchez, aseguraba a CMM Noticias que gracias a él ejercita «la movilidad, la agilidad y la cordinación de movimientos», es por lo que le gustó y sigue practicándolo.

La Biblioteca del Alcázar, un lugar ideal para practicar el taichí

Llaman al Alcázar «el palacio de la conciencia», por albergar la Biblioteca de Castilla-La Mancha: «Hay mucha sabiduría en la biblioteca, por eso lo llamamos así, envuelve a toda la ciudad ya que todo el mundo le presta atención», explica Ana Grande, quien explica que los movimientos suaves del taichi ayudan a controlar la respiración y a mejorar el equilibrio entre la mente y el cuerpo.

Por todo ello da clases en Toledo, «a donde la llamen»: en colegios, institutos, hospitales (como el Hospital Nacional de Parapléjicos), centros de mayores, empresas… En el Alcázar imparte clases a jóvenes y mayores. No importa la edad, «acuden las personas que necesitan un cambio». Asegura que imparte clases a «gente muy reconocida en Toledo, como escritores, doctores, esto es por convicción, personas para las que el cambio es trascendente», afirma.

Ana Grande Ming, que tiene 48 años y nació en Barcelona pero que desde los 10 años vive en Toledo, agradece la formación que ha recibido por parte de Luis Duarte y el doctor Pang Ming. También tiene palabras de cariño hacia el colegio Ciudad de Nara, donde empezó a impartir clases de taichi, así como la ayuda embrionaria que recibió del Instituto Confucio de la UCLM.

 

Ramón De Juan
Ramón De Juan

Empecé en esto del periodismo algo tarde pero he sido insistente y no lo he dejado. Me especialicé en deportes pero como es norma en esta profesión toco todos los palos. Estudié en la Facultad de Periodismo, me ayudó un Máster en ABC y mi vida profesional casi siempre ha estado ligada a Toledo. Sigo pensando que este trabajo debería seguir siendo el más hermoso del mundo porque no hay nada que nos interese más a todos que contar o escuchar historias.

Redes sociales:

(Visited 71 times, 71 visits today)