Representantes de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha se han reunido esta semana en Toledo con miembros de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para abordar la próxima Política Agraria Común.
UPA ha trasladado sus propuestas para fijar una posición común de cara al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a las negociaciones europeas de la PAC post/2027.
UPA aboga por excluir a los fondos de inversión, fijar un techo máximo de 60.000 euros de ayudas por explotación y redefinir la figura de agricultor activo.
Apoyo específico a cultivos referentes
Añaden incluir el apoyo específico a cultivos referentes en la región como viñedo de secano, apicultura, girasol, plantas aromáticas y azafrán.
A pesar de que el proceso se encuentra en una fase inicial, sin presupuesto ni acuerdo cerrado a nivel europeo, UPA ha subrayado la necesidad de empezar a definir una estructura que ponga en el centro la viabilidad de las explotaciones familiares agrarias, que representan el 80% del sector en España.
“Es la herramienta más eficaz para vertebrar el territorio, fijar población y luchar contra la España vaciada», ha indicado el secretario general de la organización agraria, Julián Morcillo.
Asimismo, UPA exige un reparto eficiente que excluya a los fondos de inversión del sistema de apoyo público y condicione las ayudas a las industrias agroalimentarias al cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Frente a las dificultades derivadas del cambio climático y el incremento de los costes de producción —que comprometen la rentabilidad de sectores clave como el secano—, la organización solicita destinar el máximo porcentaje posible a ayudas asociadas con flexibilidad para adaptarse a sectores en crisis.
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Sector vitivinícola
Desde UPA CLM consideran que para el Gobierno de Castilla La Mancha debe ser prioritario exigir que el sector vitivinícola siga contando en la próxima PAC con una intervención sectorial a nivel estatal.
UPA apuesta también por incrementar hasta los 5.000 euros el régimen de pequeños productores, lo que facilitaría mucho la gestión de las ayudas, y una relajación de las exigencias normativas de condicionalidad para las explotaciones que reciben menos ayuda y que además representan un porcentaje muy pequeño de la superficie agraria.
Finalmente, desde UPA valoran positivamente la desaparición de los derechos históricos que plantea el nuevo reglamento europeo y proponemos un avance hacia la región única, para así acabar con las distorsiones del actual sistema de regionalización.
