La Escuela de Negocios Cooperativos (ENC), un proyecto conjunto de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha y Globalcaja, ha presentado este miércoles en Alcázar de San Juan el Programa de Internacionalización Vitivinícola (PIV).
Se trata de un programa de alta formación directiva que nace con el propósito de mejorar la profesionalización de las bodegas cooperativas agroalimentarias y contribuir así a una mayor competitividad de las mismas en los mercados internacionales vitivinícolas.
El programa está dirigido a los órganos de gobierno, dirección y, especialmente, a los equipos comerciales, de exportación y producción de las bodegas del sector vitivinícola para reforzar sus competencias técnicas y estratégicas con las que abordar con mayores garantías de éxito los retos del nuevo escenario en el que se está desenvolviendo el comercio internacional.
En Tomelloso
El PIV se desarrollará del 22 de octubre al 17 de diciembre, con diez sesiones con periodicidad semanal, en el Auditorio de la Cooperativa Bodega Almazara Virgen de las Viñas, en Tomelloso (Ciudad Real).
En la presentación han intervenido Alberto Marcilla, presidente de la Escuela de Negocios Cooperativos y director de Banca Rural en Globalcaja, y Juan Miguel del Real, vicepresidente de la Escuela de Negocios Cooperativos y director general de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, acompañados por María Dolores Gallego, secretaria de dicha entidad.
Herramienta útil para las cooperativas
Del Real ha destacado que el Programa de Internacionalización Vitivinícola nace con la vocación de convertirse en una herramienta útil para las cooperativas, orientada a mejorar su profesionalización y su competitividad en los mercados internacionales en un contexto geopolítico cambiante que influye directamente en el comercio internacional.
En este sentido, ha señalado que el PIV pretende acompañar a las bodegas cooperativas en el necesario proceso de cambio para adaptarse a las nuevas reglas del mercado, dotándolas de formación y nuevas habilidades directivas que ayuden a afrontar con mayores garantías los retos de la internacionalización.
En cuanto a los contenidos del programa, ha explicado que tratará dos ámbitos complementarios: en horario de mañana profundizará en la cultura del vino y en el entrenamiento sensorial, con catas de vinos procedentes de los cinco continentes.
Por las tardes, la formación tendrá carácter estratégico y empresarial, abordando asuntos como el entorno geopolítico, técnicas de negociación internacional, tendencias de consumo o inteligencia artificial.
Necesidad de reforzar las habilidades directivas
Por su parte, Alberto Marcilla, ha puesto de manifiesto que el PIV “es mucho más que una acción formativa” ya que responde a las necesidades detectadas al sector cooperativo a través de una escucha activa y ante la necesidad de reforzar las habilidades directivas de quienes están al frente de ellas.
Marcilla ha destacado también el peso del sector agroalimentario en Castilla-La Mancha, una quinta parte aproximadamente de la economía regional, en la que las cooperativas desempeñan un papel fundamental, “las cooperativas no solo transforman y comercializan productos, detrás de ellas hay personas que vertebran el territorio”, ha señalado.
Sobre la internacionalización, el presidente de la Escuela de Negocios ha incidido en que en el actual contexto geopolítico, “la formación es la mejor herramienta para combatir la incertidumbre económica”. En este sentido ha apostado por una internacionalización que vaya más allá de exportar, “tenemos que ser capaces de retornar la mayor parte del valor a las cooperativas, al territorio y a los agricultores”, ha afirmado.
El Programa de Internacionalización Vitivinícola tendrá una duración de 10 sesiones formativas de 60 horas en total, con periodicidad semanal y un viaje técnico de dos días a la zona de producción vitivinícola de Ribera del Duero.
