El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha exigido a las comunidades autónomas que las listas de espera en dependencia se reduzcan a la mitad en 2027 y lleguen a «cero» en el 2028, tras acordarse que la financiación de la Ley de Dependencia sea al 50% entre el Estado y las comunidades.
«La parte que queda ahora es realizar una labor de presión, de vigilancia y de exigencia sobre las comunidades autónomas para que cumplan, ya que tienen el doble de recursos para la dependencia«, ha dicho en una entrevista de ‘La Vanguardia’.
Ha remarcado que la reforma, aprobada en julio, reduce de 6 a 3 meses el plazo que tienen las comunidades para resolver los expedientes y que las listas de espera son el resultado «directo» de los recortes en la dependencia en la década anterior, que sitúa en 5.406 millones de euros.
Ha asegurado que con la reforma el futuro del sistema es «halagüeño» y que se construirá un sistema de cuidados que considera a la altura de lo que necesita la sociedad.
Inyección del Estado de 6.200 millones
Con la inyección del Estado de 6.200 millones, Bustinduy define la reforma como «la más ambiciosa posible» para transformar el sistema de cuidados, el cual explica que pasa de un sistema pensado en grandes residencias a un sistema que permite a la gente seguir viviendo en sus casas durante el mayor tiempo posible con la mayor calidad de vida posible.