La futura planta de procesado y refinado de wolframio de Puertollano, llamada a generar más de 200 empleos, quiere dar ahora un paso más y conseguir el respaldo directo de Bruselas. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha iniciado gestiones para que el proyecto sea reconocido como estratégico por la Unión Europea, una consideración que podría facilitar su acceso a ayudas, subvenciones y protección comunitaria.
El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, ha avanzado este jueves desde Irlanda que la Junta trabaja para mantener un encuentro «al máximo nivel» con el vicepresidente de la Comisión Europea responsable de las materias primas estratégicas.
El objetivo es trasladar directamente a las instituciones comunitarias el proyecto anunciado la pasada semana por el presidente regional, Emiliano García-Page, para instalar en Puertollano la planta donde se procesará y refinará el wolframio extraído de la futura mina de Abenójar, también en la provincia de Ciudad Real.
«Estamos haciendo gestiones en este momento para mantener un encuentro al máximo nivel directamente con el vicepresidente de la Comisión Europea, responsable de las materias primas que son estratégicas», ha explicado Caballero durante la reunión de la Mesa del Comité Europeo de las Regiones.
Para el Ejecutivo castellano-manchego, conseguir esa consideración europea supondría reforzar un proyecto industrial que prevé crear más de 200 puestos de trabajo en Puertollano.
Caballero ha defendido que el reconocimiento permitiría a «los inversores, a los promotores y a los empresarios acceder a más ayudas, a mejores subvenciones» y posibilitaría además que la iniciativa contara con una mayor «protección europea».
Materia prima esencial para Europa
El movimiento de la Junta llega en un contexto en el que la Unión Europea está intentando reducir su dependencia exterior de materias primas consideradas críticas, entre las que se encuentra precisamente el wolframio.
«Estamos hablando de que en estos momentos hay en Europa una ley que protege todo lo que tiene que ver con las materias primas esenciales y el wolframio, que se va a extraer en la mina de Abenójar y que se va a procesar en Puertollano, lo es», ha señalado el vicepresidente segundo.
El proyecto minero de Abenójar ya cuenta con reconocimiento estratégico europeo y el siguiente objetivo de Castilla-La Mancha pasa por extender ese respaldo a la instalación de transformación prevista en Puertollano.
«Necesitamos esta declaración de proyecto estratégico también para la planta de procesado y de tratamiento del wolframio en Puertollano que generará empleo y desarrollo económico», ha resumido Caballero.
De materializarse, la iniciativa permitiría que una parte importante de la cadena de producción permaneciera dentro de la provincia: el mineral se extraería en Abenójar y sería posteriormente procesado y refinado en Puertollano.
El Gobierno regional vincula además el proyecto con su estrategia para generar actividad económica e industrial en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos. Caballero ha defendido desde Irlanda «el derecho de las personas a vivir en su pueblo y a tener oportunidades de desarrollo, de bienestar y a tener buenos servicios».
Para ello, ha apuntado, resulta necesario «apostar por que haya oportunidades de empleo, que haya industrias para garantizar el derecho a vivir donde cada uno quiera».
