La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) y la Confederación de Agricultores de Portugal (CAP) han firmado este viernes la Declaración de Ciudad Real, un documento conjunto que compromete a ambas organizaciones a defender una posición ibérica común ante las instituciones europeas siempre que estén en juego intereses estratégicos de la agricultura, la ganadería, el sector forestal y el mundo rural.
La rúbrica se ha producido en el marco del VI Congreso Ibérico Agropecuario y Forestal (CIAF), que se ha celebrado en Ciudad Real bajo el lema ‘Península Ibérica – Construyendo un camino juntos’, con delegaciones de toda España y de Portugal.
“La agricultura no conoce las fronteras políticas que dividen la Península Ibérica”, señala el texto.
“Los mercados son comunes, los recursos hídricos son interdependientes, los incendios no respetan fronteras y las decisiones fundamentales se toman cada vez más a nivel europeo”. Por ello, ambas organizaciones se comprometen a coordinar posiciones, compartir información técnica y actuar conjuntamente en Bruselas.
Seis frentes comunes
CAP y ASAJA reclaman eliminar el régimen de comercio de emisiones (ETS) para la industria europea de fertilizantes y suprimir el mecanismo de ajuste en frontera (CBAM) en los sectores que acaben trasladando costes a las explotaciones.
Se defiende una PAC fuerte, autónoma, bien financiada y verdaderamente común, con dos pilares y presupuesto propio, frente a un fondo único en el que la agricultura competiría con el resto de prioridades europeas, y exigen una simplificación administrativa real.
Se propone una Estrategia Ibérica del Agua cofinanciada con fondos europeos y concebida como proyecto piloto de adaptación climática para toda la UE, con inversión en almacenamiento, modernización de regadíos, reutilización y recarga de acuíferos. «El agua que hoy llega al mar sin capacidad de regulación es una oportunidad perdida».
CAP y ASAJA piden pasar de la extinción a la prevención mediante la gestión activa del territorio y reclaman instrumentos financieros europeos específicos, adicionales al presupuesto de la PAC.
El acuerdo defiende una política basada en entrada legal, contratación regular e integración, junto a programas de inserción para desempleados de larga duración, refuerzo de la formación profesional agraria y medidas de incorporación de jóvenes.
Ambas organizaciones reivindican la preferencia comunitaria y la reciprocidad en los acuerdos comerciales y sitúan el mantenimiento de explotaciones viables como la primera política de desarrollo rural y de lucha contra la despoblación.
El documento concluye con un llamamiento directo a los Gobiernos de España y Portugal: “si las organizaciones agrarias de los dos países son capaces de sentarse a la misma mesa, también los Gobiernos deben serlo”, recoge el texto.
Un congreso que ha empezado en el campo
El congreso ha combinado trabajo de campo y debate. Los participantes han asistido a demostraciones en campo abierto del uso de drones en agricultura y ganadería, aplicados a la fertilización y al tratamiento del ganado, una muestra del papel que la tecnología está llamada a jugar en la competitividad de las explotaciones ibéricas.
Intervinientes
La jornada ha contado con la participación del presidente de ASAJA, Pedro Barato; el presidente de la CAP, Álvaro Mendonça; y el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde.
