CCOO ha denunciado el despido de Javier Morales, trabajador desde hace 25 años y delegado sindical en la planta de J. García Carrión en Daimiel, una decisión que el sindicato atribuye a su actividad en defensa de los derechos de la plantilla y que considera una «clara represalia sindical».
La secretaria general de CCOO Ciudad Real, Esther Serrano, junto al secretario general de CCOO Industria Castilla-La Mancha, Juan Cuevas, y el responsable provincial de Industria, Víctor Manuel Arias, han comparecido este jueves para respaldar al trabajador y denunciar públicamente una medida con la que, a su juicio, la empresa pretende «amedrentar al resto de la plantilla».
Serrano ha incidido en que Morales no es únicamente un trabajador, sino un miembro del comité de empresa elegido para representar a sus compañeros. «El mensaje que recibe el resto de la plantilla es que esto también le puede pasar a quien se signifique, reclame, proteste o se organice», ha advertido.
Además, CCOO ha situado el despido en la antesala de unas elecciones sindicales en las que asegura tener posibilidades de incrementar su representación. Será la justicia, ha precisado Serrano, la que determine si procede declarar nulo el despido.
La planta de García Carrión en Daimiel es uno de los grandes centros productivos y logísticos del grupo, dedicado a la elaboración y envasado de vinos, zumos y otras bebidas, además de funcionar como centro logístico mundial de la compañía.
Sus instalaciones superan los 120.000 metros cuadrados y cuentan con capacidad para producir hasta 225 millones de litros de vino y más de 600 millones de unidades de zumo al año. Su plantilla se sitúa en torno a 300 trabajadores.
25 años sin una sola sanción
Según la cronología ofrecida por Víctor Manuel Arias, el conflicto se remonta al pasado 30 de junio, cuando CCOO participó en una concentración contra cuatro despidos que consideraba injustificados. A partir de entonces, el sindicato sostiene que comenzó una «persecución» hacia sus representantes.
En el caso de Morales, asegura que primero se produjo un cambio de puesto de trabajo que CCOO consideró contrario al convenio y que acabó siendo denunciado ante los tribunales.
Arias ha recalcado que el trabajador acumula 25 años en la compañía «sin una sola sanción o amonestación» y ha acusado a la empresa de intentar encontrar motivos para justificar su salida. Entre las amonestaciones citadas por el sindicato figura incluso una relacionada con una fotografía que la empresa habría considerado realizada dentro de sus instalaciones.
CCOO atribuye el conflicto a la actividad sindical desarrollada por Morales y sostiene que durante estos años ha participado en reivindicaciones para que los trabajadores cobren productividad, reducir las temperaturas en las naves y hacer voluntarios determinados cambios de turno.
Por su parte, Juan Cuevas ha señalado que no es la primera vez que delegados de CCOO sufren situaciones de este tipo en la provincia y ha calificado de «inmoral» que un eventual despido injustificado afecte además a un representante sindical. El sindicato confía ahora en que los tribunales determinen la nulidad de la decisión empresarial.
