Unos 500 agricultores y ganaderos se han concentrado este jueves ante el complejo industrial de Repsol en Puertollano (Ciudad Real) para protestar por el elevado precio del gasóleo agrícola y reclamar medidas frente a los beneficios de las grandes compañías petroleras.
La concentración ha sido convocada por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha y ha contado también con representantes de Andalucía y Extremadura, según han explicado sus responsables en declaraciones a los medios durante la protesta.
El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha advertido de que los costes de producción «están disparados» y ha señalado que el gasóleo agrícola ha pasado de unos 0,93 euros por litro al inicio de la crisis internacional a superar actualmente los 1,68 euros.
Morcillo ha asegurado que el sector se encuentra en una de las épocas del año de mayor consumo de combustible, cuando los agricultores gastan alrededor del 40 % del gasóleo anual de sus explotaciones para afrontar las labores de preparación y siembra.
Encarecimiento de los fertilizantes
A esta situación ha sumado el encarecimiento de los fertilizantes, cuyo precio se ha situado por encima de un euro por kilogramo, y ha advertido de que algunos agricultores se están planteando «muy seriamente» no iniciar determinadas labores por la falta de rentabilidad.
UPA ha considerado insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno de España y ha reclamado a las comunidades autónomas que complementen las ayudas al combustible y los fertilizantes.
En Castilla-La Mancha, la organización ha pedido además medidas específicas para los apicultores trashumantes, por el peso del combustible en sus costes, y para cerca de un millar de jóvenes incorporados recientemente al sector agrario que, según Morcillo, han quedado fuera de algunas ayudas a los fertilizantes.
Un impuesto a los beneficios extraordinarios
El dirigente de UPA Castilla-La Mancha ha defendido también la creación de un impuesto especial sobre los beneficios extraordinarios de las grandes petroleras para destinar parte de esa recaudación a los sectores más afectados por la subida de costes.
El secretario de Agricultura y presidente de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, ha indicado que la urea ha subido alrededor de un 60 % durante este año y el gasóleo agrícola cerca de un 48 %, incrementos que, según ha señalado, los productores no pueden trasladar al precio de sus productos.
Huertas ha reclamado una reducción del IVA aplicado al gasóleo agrícola y medidas fiscales adicionales y ha pedido a las comunidades autónomas que igualen las ayudas movilizadas por el Ejecutivo central en sus respectivos territorios.
Por su parte, el secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar, ha afirmado que el sector atraviesa una «crisis excepcional» por la combinación de altos costes de producción y bajos precios en origen.
Posibles movilizaciones
Cózar ha asegurado que la organización no descarta nuevas movilizaciones si no se adoptan medidas y ha advertido de que la continuidad de esta situación puede poner en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones y, a largo plazo, la seguridad alimentaria.