Los sindicatos CCOO y UGT han llamado a secundar la huelga general del próximo 11 de noviembre para reclamar medidas sobre vivienda, desbloquear la negociación colectiva e impulsar los salarios para evitar el «empobrecimiento» de la clase trabajadora, a la vez que han rechazado las acusaciones de «huelga política».
«Huelga ofensiva»
Así lo ha manifestado este jueves en una rueda de prensa conjunta el secretario general de CCOO en Castilla-La Mancha, Javier Ortega, que ha subrayado que, mientras la mayoría de huelgas generales han sido «defensivas», como reacción ante un «ataque a los derechos de los trabajadores», esta es una huelga «ofensiva porque estamos proponiendo medidas que creemos que son necesarias».
Asimismo ha afirmado que es una huelga que tiene una dimensión social que la hace «más necesaria» pero ha argumentado que es «cien por cien laboral», y ha añadido que «nadie en su sano juicio puede decir que esto es una huelga política o dudar de su legitimidad».
En esta línea se ha expresado también el secretario general CCOO Toledo, Federico Pérez, que ha calificado de «estupidez como un piano» las acusaciones de huelga «política e ilegal» por parte de la patronal, a la vez que ha aludido a lo que sucede en Portugal, Francia o Italia y ha sentenciado: «No creo que esa gente salga a la calle porque haya convocado elecciones Pedro Sánchez».
Desbloquear la negociación colectiva
En la misma rueda de prensa la secretaria de Organización y Política Sindical de UGT Castilla-La Mancha, Silvia López, ha coincidido en que la huelga servirá para reclamar el derecho a una vivienda digna y a unos salarios suficientes para poder pagarla, a la vez que ha reclamado la reanudación inmediata de la negociación del VI acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC).
López ha exigido a la patronal que se siente a negociar el acuerdo porque en él «se basan las negociaciones del resto de convenios» y por tanto su bloqueo afecta a las negociaciones en la región, a la vez que ha recordado que a principios de año UGT propuso incluir en los convenios el valor de los precios de la vivienda para calcular las subidas salariales.
«Ha desaparecido el talante negociador de la patronal»
En este aspecto también Ortega ha criticado que la patronal está esperando hace tiempo «lo que entienden que va a ser un cambio de ciclo político que les va a beneficiar», y por tanto su talante negociador «ha desaparecido» en aspectos como la Ley de prevención de riesgos laborales o el AENC.
Asimismo, la secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, ha alertado de que las clases trabajadoras están perdiendo poder adquisitivo de forma «sangrante» por la subida de los precios, pero que si hay uno que «pulveriza» las subidas salariales de la negociación colectiva es la vivienda, por lo que ha reclamado que sea contemplada como un derecho sindical.
Los dirigentes sindicales han afirmado que van a trabajar con las organizaciones sociales para las movilizaciones de cara al 11-N y que también van a recorrer los centros de trabajo para confirmar que se respeta el derecho a la huelga de los trabajadores, a la vez que han abogado por una jornada «pacífica y sin contratiempos» pero «desde todos los ámbitos», y han mencionado el establecimiento de servicios mínimos.