La autovía A-43 contará con dos nuevos radares de tramo en la provincia de Ciudad Real. La Dirección General de Tráfico (DGT) ya ha comenzado los trabajos para instalar estos dispositivos entre Torralba de Calatrava y Daimiel y entre Daimiel y Manzanares, ambos en sentido Valencia, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y reducir los accidentes relacionados con el exceso de velocidad.
Con estas nuevas incorporaciones, la A-43 sumará tres sistemas de control de velocidad media en la provincia, aunque todavía no se ha concretado la fecha en la que los dos nuevos dispositivos comenzarán a funcionar.
Los cinemómetros se sumarán al instalado en octubre de 2025 entre Carrión de Calatrava y Ciudad Real, también en la A-43, en dirección a la capital provincial y Puertollano.
Este primer dispositivo se encuentra ubicado entre los kilómetros 6 y 2,5, poco después de la salida de Carrión de Calatrava y antes del primer acceso a Ciudad Real, por lo que controla un recorrido de aproximadamente 3,5 kilómetros.
Así funcionan los radares de tramo
A diferencia de los radares convencionales, los radares de tramo calculan la velocidad media de los vehículos mediante dos cámaras situadas al principio y al final del recorrido, que registran las matrículas y el tiempo empleado en completar la distancia. Por tanto, no basta con reducir la velocidad al pasar por las cámaras.
Por ejemplo, en el tramo de 3,5 kilómetros entre Carrión de Calatrava y Ciudad Real, un vehículo que circule a la velocidad máxima permitida de 120 kilómetros por hora debe emplear al menos un minuto y 45 segundos en recorrerlo. Si tarda menos, habrá superado el límite y, cuando el radar esté operativo, podrá ser sancionado.
Estos dispositivos, que también funcionan de noche gracias a sistemas de iluminación infrarroja, forman parte de la estrategia de la DGT para reforzar la seguridad vial y reducir la siniestralidad.
