Un total de 319 profesionales sanitarios y de emergencias, entre personal médico y de enfermería, técnicos de emergencias y pilotos de helicóptero, han participado en el dispositivo desplegado para atender a los afectados por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha movilizado a ocho helicópteros, 145 ambulancias y dos puestos sanitarios avanzados.
Según ha explicado a EFE este martes el gerente de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS) del Sescam, Alberto López Ballesteros, la asistencia se organizó en dos áreas diferenciadas, una para cada tren, desde las que en un primer momento los equipos de emergencias clasificaron a los heridos según la gravedad de sus lesiones, comenzaron a estabilizarlos y coordinaron su evacuación a los hospitales.
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Los pacientes más graves, identificados como rojos, fueron derivados a centros de mayor capacidad, mientras que los amarillos se distribuyeron en otros hospitales, y las personas con lesiones leves recibieron atención en el dispositivo habilitado en Urda y en centros de salud próximos, como el de Consuegra.
Ballesteros ha destacado la importancia de estabilizar a los afectados antes de trasladarlos y de organizar las evacuaciones en función de sus necesidades asistenciales y de la disponibilidad hospitalaria.
El despliegue aéreo estuvo integrado por ocho helicópteros, cinco del Sescam y tres procedentes de otras comunidades autónomas, además de 23 UVI móviles, de las que 7 eran de otras regiones; seis unidades de soporte vital avanzado de enfermería; 28 ambulancias de soporte vital básico, 11 de ellas de otras regiones; tres ambulancias 4×4; y cinco ambulancias de urgencias.
A estos medios se sumaron 80 ambulancias de transporte sanitario programado del servicio regional de salud, además de los dos puestos sanitarios avanzados que permitieron establecer los puntos de atención y clasificación de los afectados en el lugar del siniestro.
Alrededor de 16 pacientes fueron evacuados en helicóptero, mientras que el resto de los traslados se realizaron por carretera.
Coordinación entre hospitales
López Ballesteros ha destacado que la coordinación con los hospitales permitió conocer en tiempo real la disponibilidad de camas y reorganizar los recursos para recibir a los heridos, con altas hospitalarias para liberar espacio ante la llegada de pacientes.
Una de las actuaciones destacadas fue la realización de ocho transfusiones de sangre en el propio lugar del accidente, lo que permitió que los ocho pacientes que recibieron esta asistencia fueron posteriormente trasladados con vida a centros hospitalarios.
Esta prestación, ha indicado, pudo llevarse a cabo gracias a los helicópteros y a las unidades móviles de emergencias que han incorporado recientemente esta capacidad.
Ha agregado que la activación del plan de catástrofes permitió movilizar recursos de Ciudad Real y Toledo, y avisar mediante mensajes a profesionales que se encontraban fuera de servicio para que se incorporasen al dispositivo.
Igualmente, ha puesto de manifiesto el despliegue realizado tanto por el ministerio de Sanidad, Cruz Roja y las compañías ferroviarias Renfe e Iryo para prestar apoyo psicológico a heridos, familiares de las víctimas mortales y otros afectados.
El gerente de la GUETS ha señalado que, tras la emergencia, también se activó el protocolo de atención psicológica para los profesionales que participaron en el operativo, ante la situación extraordinaria que tuvieron que vivir.