La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado un nuevo episodio violento en el centro de salud de Santa María de Benquerencia (Toledo) en el que un joven con actitud violenta atemorizó a los trabajadores y causó daños en el vehículo que el equipo sanitario utiliza en las visitas domiciliarias.
Según ha trasladado el sindicato en una nota de prensa este sábado, los hechos ocurrieron este viernes sobre las 20:00 horas cuando un menor de edad se subió al techo y el capó de un vehículo del Sescam situado a las puertas del centro y, entre gritos junto a su madre, comenzó a pegar patadas a varios contenedores que se encontraban en las inmediaciones.
Ante esta situación, los profesionales del centro de salud cerraron la puerta y llamaron a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cuando los agentes acudieron, reabrieron las puertas del centro y atendieron al menor por heridas en mano y rostro causadas por los golpes al vehículo y mobiliario urbano.
A pesar de la presencia policial, la tensión no disminuyó en el interior cuando el menor, acompañado por sus padres, continuó con una actitud violenta, gritos y patadas a las puertas.
En ese momento no había vigilante de seguridad
CSIF ha denunciado que los profesionales sanitarios no pueden desarrollar su trabajo en estas condiciones de vulnerabilidad. «Hubo momentos de mucha tensión que afectó a los trabajadores y también al resto de pacientes que se encontraban en ese momento en el interior del centro. Atender a pacientes en situaciones de tensión o emergencia nunca puede significar asumir riesgos para la propia integridad física«, ha defendido.
Además, el vigilante de seguridad no se encontraba en ese momento en las instalaciones al estar cerrando el centro de Buenavista, por lo que CSIF ha exigido la presencia constante de seguridad en un centro con un largo historial de situaciones violentas. El centro de salud de Santa María de Benquerencia «es el más conflictivo de toda la red sanitaria del Sescam». Según el sindicato de acuerdo a los últimos datos del Registro de Episodios Conflictivos, de enero a agosto de 2026 se produjeron 25 agresiones en este centro.
CSIF ha recordado que «la violencia es una lacra que la paga toda la sociedad y supone un empobrecimiento de esta», y ha solicitado al Sescam que ponga todos los recursos para evitar este tipo de situaciones.
«Este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los dispositivos de seguridad en los centros sanitarios, especialmente durante los turnos de tarde y noche, cuando la dotación de personal puede ser más reducida y los profesionales se encuentran más expuestos», ha terminado el comunicado.
