El diputado provincial del Área Social, José González, junto al presidente del Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico (SAMPO), José Luis Sánchez, y a su tesorero, Francisco Sánchez, han presentado el proyecto ‘7 Cumbres por el Cáncer’ bajo el lema ‘Una cima, mil esperanzas’.

Presentación del proyecto: ‘7 Cumbres por el Cáncer’ de Albacete
En línea con el compromiso que siempre ha mostrado con SAMPO, la Diputación de Albacete ha acogido esta cita en la que también ha participado Paloma, que ha sido usuaria del Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico en Albacete, y en la que se ha detallado este proyecto que contempla el ascenso de un grupo de pacientes oncológicos a siete cumbres emblemáticas de la provincia a lo largo de 2026.
Picos por encima de 1.500 metros
El proyecto plantea el ascenso, a partir del mes de marzo, a siete cumbres de la provincia, todas ellas por encima de los 1.500 metros. Las montañas seleccionadas son el Pico de la Atalaya en la Sierra de las Cabras en Nerpio (2083m), el Pico Mentiras en Yeste (1896m), el Pico Almenara desde Paterna del Madera (1796m), el Pico de La Sarga (1769m) y el Padrón (1752) desde Villaverde del Guadalimar, el Pico Argel (1698) en el Calar del Río Mundo y el Pico Padrastro (1503) desde Bogarra.
Cada ascensión contará con la planificación y acompañamiento de SAMPO, un guía de montaña especializado y un equipo multidisciplinar encargado de velar por la seguridad y el bienestar de los participantes.
El presidente de SAMPO, José Luis Sánchez, ha explicado que desde la asociación tienen la convicción de que el ejercicio y la naturaleza “son una parte importante para la recuperación del paciente oncológico”, reiterando que este reto los convierte en protagonistas de su recuperación, y ha avanzado que durante cada subida se tomarán recursos gráficos para la elaboración de un documental que haga las veces de testimonio de que sí es posible.
Ejercicio físico y bienestar mental
En esta línea, José Luis Sánchez ha señalado que el origen de SAMPO se sitúa al detectar que existía una necesidad no cubierta en los pacientes oncológicos, referida al ejercicio terapéutico que se ha demostrado que mejora la recuperación. Por ello, surgió esta entidad constituida por personas voluntarias que son quienes llevan a cabo las actividades, “que son muchas y cada vez más”, tanto referidas al ejercicio físico como al bienestar mental: marcha nórdica, nutrición, psicólogos, fútbol andando, cuentoterapia, meditación, danza clásica, yoga, danza árabe.
“Todo realizado por personas voluntarias que dedican su tiempo a mejorar la vida del paciente oncológico”, tal y como ha indicado el presidente de SAMPO, agradeciendo esta implicación y compromiso, al tiempo que ha recordado una frase que decía Antonio Cepillo: “Gente pequeña haciendo cosas pequeñas en lugares pequeños puede cambiar el mundo”, apuntando que en esta asociación “le hemos añadido que podemos cambiar la calidad de vida del paciente oncológico”.
Plan A y plan B
Por su parte, el profesor universitario Francisco Sánchez, ha dejado claro que se han desarrollado rutas alternativas: “Tenemos ruta A y ruta B”, para aquellas personas que no puedan subir a la cumbre, aunque ha incidido en que el objetivo es que todos y todas puedan participar de este proyecto que les va a permitir “disfrutar de la naturaleza y dar visibilidad a la sierra de Albacete”.
SAMPO desde dentro: acompañamiento y humor
Finalmente, Paloma ha contado su experiencia en SAMPO, apuntado que cuando “pasas a ser paciente oncológica empiezas con tratamientos durísimos y solo piensas en la recuperación, pero te das cuenta que necesitas más: necesitas gente en tu entorno que normalice el cáncer, ese ejercicio terapéutico que hace que vuelvas a activar todo el cuerpo para que el dolor desaparezca y que veas que puedes superar esto”, advirtiendo que para ella han sido clave el acompañamiento y el humor que ha encontrado en esta asociación.