La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha presentado un recurso de alzada contra la autorización administrativa previa del parque eólico Campanario II Híbrido, en el término municipal de Bonete (Albacete), por su «impacto negativo en espacios de alto valor ecológico» y el peligro para las aves del territorio.
En un comunicado, la organización ha alertado de que el proyecto «se ha autorizado sin una evaluación de impacto ambiental ordinaria», aunque existe información suficiente sobre «la repercusión que tendría para las aves que alerta de la saturación del territorio y de los impactos acumulativos de las infraestructuras renovables en la zona».
Advierten del registro de aves fallecidas
SEO/Birdlife ha advertido que se han registrado al menos 35 aves muertas en Frontones, 42 en Fuenteálamo y 61 en Derramador entre 2022 y 2024, además de otros 8 ejemplares en líneas de evacuación, incluidos individuos de águila imperial ibérica y cernícalo primilla.
Para la organización, los datos «evidencian la saturación del territorio y desaconsejan la instalación de un nuevo parque eólico sin una evaluación ambiental ordinaria».
«En parques eólicos próximos como Frontones, Fuenteálamo y Derramador, cuyas autorizaciones también han sido objeto de recurso por la organización, se han registrado decenas de muertes por colisión de aves y murciélagos, muchas de ellas pertenecientes a especies protegidas y amenazadas», ha advertido.
Entre septiembre de 2022 y septiembre de 2024, de acuerdo a SEO/Birdlife, en estos parques se han contabilizado más de 130 siniestros de fauna, incluidos ejemplares de águila imperial ibérica, cernícalo primillo, vencejo común y numerosas especies de quirópteros, además de otras aves esteparias y rapaces protegidas.
La organización ha explicado que el proyecto Campanario II se localiza en un área de elevada sensibilidad ecológica, dentro de una zona reconocida por su importancia para las aves (Important Bird Area-IBA-) y próxima a espacios de la Red Natura 2000.
Y ha subrayado que «la evaluación de impacto ambiental ordinaria no es un freno a la transición energética, sino una herramienta imprescindible para garantizar que los proyectos se ubiquen donde sean ambientalmente viables y socialmente aceptables».