El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado este martes que el Gobierno regional regulará el entorno universitario ante la posible implantación de universidades privadas en la comunidad autónoma, con el objetivo de proteger a la universidad pública y evitar modelos que ha vinculado con «factorías de títulos».
Así lo ha avanzado durante su intervención en la gala del 40º aniversario de la UCLM, celebrada en el Teatro Quijano de Ciudad Real, donde ha destacado que Castilla-La Mancha es una de las pocas regiones que no cuenta con universidad privada.
Aunque ha asegurado que no es contrario a este tipo de universidades «por concepto», ha advertido de que en los últimos años se han generalizado iniciativas que, a su juicio, no responden al modelo que necesita la región.
«No podemos negarlas, pero sí proteger a la UCLM», ha afirmado García-Page, quien ha defendido que la universidad pública castellanomanchega no puede convertirse en una institución en la que «el bolsillo» de las familias impida a los jóvenes titularse.
En este sentido, ha recordado el esfuerzo realizado por Castilla-La Mancha para facilitar el acceso a los estudios superiores, con medidas como la gratuidad del primer año universitario o del máster.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha insistido en que la región «no va a poner puertas al campo», pero sí va a «regular este entorno» para que el dinero no termine siendo un elemento que distorsione el acceso a la formación universitaria.
«Ya que hemos hecho un esfuerzo enorme para que el dinero de los padres no sea impedimento en un título, lo que no podemos hacer es que el dinero sea lo que nos engañe», ha señalado.
Compromiso económico con la UCLM
Durante su intervención, García-Page también ha anunciado que el Gobierno regional mantendrá su compromiso con la UCLM y que habrá un nuevo pacto con la institución para el próximo año, con un «compromiso renovado» a favor de la universidad pública castellanomanchega.
El presidente regional ha reivindicado la creación de la UCLM como una de las decisiones más importantes para la consolidación de Castilla-La Mancha como comunidad autónoma.
García-Page ha recordado que la puesta en marcha de la UCLM «costó mucho» y que fue una apuesta de región desde su nacimiento. A su juicio, contar con una universidad propia fue una forma de tomarse en serio a Castilla-La Mancha, evitando que muchos jóvenes tuvieran que marcharse fuera para cursar estudios superiores.
En este punto, ha defendido el modelo territorial de la UCLM, con presencia en distintos campus y sedes, frente a la idea de un único campus. Aunque ha admitido que fue una decisión cuestionada en sus inicios y que puede suponer más gasto, ha señalado que el principio de fondo era acercar el servicio público universitario a la gente.
