Cinco familias han recibido este martes con «alegría e ilusión» las llaves de las viviendas en régimen de alquiler temporal del Corral de Don Diego, en el casco histórico de Toledo, donde comenzarán una nueva vida.
«Hicimos la solicitud, nos tocó y, por suerte, es un cambio de vida para nosotros», explica a EFE Boubekeur, que trabaja como repartidor y llegó a Toledo hace 19 años para estudiar traducción, donde conoció a su mujer y formaron una familia. Desde entonces, vivían de alquiler en la capital castellanomanchega, hasta que el pasado año su esposa cayó enferma y falleció.
Junto con el fallecimiento de su mujer, recibió la noticia de que sus antiguos caseros también fallecían y sus herederos decidieron vender la casa, que tenían que dejar este 1 de abril.
«No sabíamos dónde irnos, el tema de las viviendas aquí ahora es difícil, no es lo mismo de hace 16 años, para encontrar, ahora es muy difícil», dice.
Finalmente, destaca, tuvieron «la suerte» de ser una de cinco familias elegidas entre 200 solicitudes, tras meses «muy duros» para él y sus hijos.
«Perdí a mi mujer y Dios me ha dado otra oportunidad, una casa para mis hijos y la verdad es que estamos contentos», afirma el nuevo inquilino, que subraya que «si ella estuviera con nosotros estaría contenta, pero ahora tenemos que seguir luchando, por mis hijos», dice.
Un caso similar es el de Josefa, que relata a EFE el calvario que pasó tras recibir la noticia, hace seis meses, de que tenía que dejar su casa, ubicada en el barrio del Polígono de Toledo, y ponerse a buscar piso para vivir junto con su hijo pequeño, a sus 69 años.
«Nadie alquila a una persona mayor«, lamenta esta mujer, que confiesa que se veía «en la calle» tras ver «doscientas casas de alquiler» en las que la descartaban porque «no daba el perfil». «¿Y qué perfil tienes que tener?», dice.
Josefa comenta que presentó la solicitud a estos pisos en el último día y confiesa que ni siquiera siguió el sorteo, realizado el pasado 12 de febrero, porque «nunca le ha tocado nada» y no confiaba en su suerte.
Por eso, tras «rezar» mucho y tras meses con un gran estrés, explica cómo se echó a llorar tras recibir la noticia de que le había tocado por sorteo uno de los pisos: «Yo no la podía ni creer, por eso te digo que es que es como un milagro«, indica Josefa, que afirma que «me creo que es mentira hasta que no veo los papeles».
Las cinco viviendas, de uno, dos y tres dormitorios, cuentan con sistema de aerotermia y aislamiento acústico, garantizando eficiencia energética y confort y se adjudican por un periodo de siete años y por un alquiler que oscila entre los 246 y los 628 euros mensuales.
La gestión de las mismas se realiza a través de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda y se ubican en el entorno del Salón Rico y del Corral de Don Diego, un conjunto urbano en pleno centro neurálgico del Casco Histórico de Toledo.