El cierre del Kiosco Catalino, la mítica churrería del parque de la Vega, deja huérfana a la ciudad de Toledo por unos meses.
Las obras de remodelación de este parque han obligado al cierre de este establecimiento, al menos, hasta la primera quincena de junio de 2026, momento en el que está prevista la finalización de la segunda fase de las obras de remodelación del parque.
Desde mayo está en marcha este proyecto que cuenta con financiación de los fondos Next Generation. Entonces comenzó la remodelación del interior del parque y, una vez finalizada, ha arrancado la segunda, que afectará a la zona donde se encuentran los kioscos, como el de Catalino, así como el propio Paseo Merchán, que perderá las plazas de aparcamiento, y la subida de Duque de Lerma.
A continuación se trabajará en la zona de Recaredo, todo ello para que la obra esté ejecutada al completo el 30 de junio.
Durante los últimos días, este establecimiento, uno de los más toledanos de la ciudad que lleva abierto desde 1946, se ha despedido de su clientela habitual. Y es que los churros de Catalino son punto de encuentro, además de sitio de desayuno o de merienda habitual de muchos ciudadanos de la ciudad.
Arrancan las obras en el Paseo Merchán
Este miércoles, desde primera hora de la mañana, han comenzado las obras de la Vega, en primer lugar con los topógrafos y operarios midiendo, pintando y señalizando.

Obras en el parque del Crucero y el Paseo Merchán.
Mientras tanto, en el Kiosco Catalino se estaba desmontando todos los aparatos y utensilios de la churrería y se estaban cargando en un camión y en una furgoneta, para dejar despejada la zona para acometer las obras.
Este martes, Día de Reyes, los toledanos tomaron sus últimos churros de Catalino por unos meses y tendrán que esperar hasta el verano para poder disfrutar de nuevo de uno de los sabores más emblemáticos de la ciudad.
