Cada 25 de julio, desde finales del siglo XVI, vecinos y visitantes se reúnen en la plaza de España de El Carpio de Tajo (Toledo) para disfrutar de una de las fiestas más emocionantes y singulares de Castilla-La Mancha y de España: las carreras de caballos enjaezados, una tradición con 400 años de historia que es el evento central de las fiestas en honor a Santiago Apóstol, declaradas de Interés Turístico Regional.
El alcalde del pueblo, Diego Martín, ha explicado a ENCLM que en 1584 los vecinos abrazaron la tradición popular y declararon a Santiago Apóstol como protector del pueblo, pidiéndole que eliminara las epidemias que podían asolar al pueblo, empezando así a organizar actividades en su honor.
Este año participan 28 corredores
El funcionamiento de las carreras siempre es el mismo. Tienen lugar a las 10:00, a las 13:00 y a las 19:00. El hermano mayor -que sale el primero portando el estandarte de Santiago Apostol- y el resto de jinetes -este año son 28-, dan tres vueltas a la plaza principal del pueblo con sonidos de dulzainas y tamboriles de fondo antes de iniciar las carreras. Todos van vestidos con indumentaria específica. También las mujeres, que participan activamente en la fiesta desde la década de los 90 o inicios de los 2000, no se tiene muy claro el momento en el que las aceptaron.
Después, en parejas, corredores y caballos cruzan al galope la plaza a toda velocidad, lo más juntos posible y abrazados, como símbolo de hermanamiento.
El éxito requiere conexión entre jinetes y con los caballos
El alcalde cuenta que es esencial saber manejar al caballo, «tienen que ser corredores de mucha experiencia», pues no es lo mismo practicar en un camino que correr en la plaza, un espacio más ajustado en el que los nervios y la presión del público amenazan con hacer temblar a los participantes. «Hay que tener bastante destreza».
La unión que florece de esta tradición histórica no solo se queda entre los carpeños y carpeñas. La fiesta está hermanada con la ciudad de Bochum, en Alemania, donde, a raíz de las guerras de Flandes, también se celebra esta actividad. En este sentido, jinetes alemanes participan en ocasiones en las carreras toledanas y viceversa.
Diego Martín celebra que este 2026 es el primer año en el que las fiestas de El Carpio de Tajo son de Interés Turístico Regional, una declaración que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha otorgó a finales del año pasado y que promete dar más visibilidad a las actividades.
El objetivo del Consistorio es «seguir mejorando», con la vista puesta en el futuro reconocimiento a nivel nacional. La apuesta política por lograrlo es real. También la sólida base de corredores que no van a dejar que se pierda la tradición. Cada año hay más participantes y muchos de ellos son jóvenes. «No hay problema con el relevo generacional», acaba diciendo, tranquilo, el alcalde de El Carpio de Tajo.
