sábado, 22 de agosto de 2026
Recogida de pistachos
Recogida de pistachos en las fincas de Víridi Horizons.
La región ha pasado de 4.000 hectáreas en 2012 a más de 68.000 en 2025 - 22/08/2026 10:00 - Toledo

La expansión del pistacho en España tiene su principal escenario en Castilla-La Mancha. En poco más de una década, este fruto seco ha pasado de ser una alternativa minoritaria a convertirse en uno de los cultivos leñosos con mayor crecimiento de la agricultura regional.

Las cifras de la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) de 2025 permiten dimensionar la transformación. En 2012 Castilla-La Mancha contaba con 3.938 hectáreas de pistacho. En 2020 eran ya 37.679 hectáreas y los datos disponibles para 2025 elevan la superficie hasta 68.311 hectáreas. En trece años, por tanto, la superficie se ha multiplicado por más de 17.


El Gobierno de Castilla-La Mancha utiliza una magnitud similar para describir este proceso y señala que se ha pasado de unas 4.000 hectáreas en 2012 a cerca de 70.000 en la actualidad.

De 4.000 a 68.000 hectáreas

La primera mitad de la década pasada marcó el inicio del despegue, pero fue a partir de 2016 cuando la implantación adquirió otra dimensión.

Entre 2015 y 2020, en apenas cinco años, el pistacho pasó de unas 7.500 a casi 38.000 hectáreas. Solo en 2020 se incorporaron alrededor de 7.770 hectáreas, uno de los mayores incrementos anuales de la serie.

La expansión continuó posteriormente. Cooperativas Agro-alimentarias contabilizaba unas 53.500 hectáreas en su análisis publicado en 2023, mientras que los datos de 2025 procedentes de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural elevan ya la superficie a 68.311 hectáreas.

Toledo adelanta a Ciudad Real

Ciudad Real fue durante años el principal territorio productor. En 2012 concentraba 1.525 hectáreas, casi el 39% de todo el pistacho regional. Toledo ocupaba entonces la segunda posición, con 1.286 hectáreas.

Trece años después, ambas provincias han superado las 20.000 hectáreas, pero Toledo ha pasado ligeramente por delante. En 2025, Toledo alcanza 20.788 hectáreas, frente a las 20.114 de Ciudad Real.

Albacete, la que más crece entre las grandes productoras

El caso de Albacete resulta especialmente significativo. La provincia tenía apenas 708 hectáreas en 2012. Ocho años después había alcanzado las 8.832 y en 2025 contabiliza ya 16.797 hectáreas.

Esto supone multiplicar por 24 la superficie existente en 2012, un incremento aproximado del 2.272%.

El crecimiento ha sido especialmente intenso en zonas como Mancha-Júcar Centro y La Manchuela. La propia Administración regional señalaba ya recientemente que la superficie albaceteña venía aumentando a un ritmo medio próximo a las 1.400 hectáreas anuales.

Ciudad Real, pese a perder el primer puesto regional por superficie, protagoniza igualmente una transformación extraordinaria. Sus 1.525 hectáreas de 2012 se convirtieron en 12.292 en 2020 y alcanzan 20.114 hectáreas en 2025.

Toledo ha seguido una trayectoria todavía más intensa en los últimos años: de 1.286 hectáreas en 2012 pasó a 10.701 en 2020 y ahora suma 20.788, convirtiéndose en la provincia castellano-manchega con mayor superficie de pistacho.

Cuenca se acerca a las 10.000 hectáreas

Los últimos datos sitúan su superficie en 9.546 hectáreas, lo que la coloca ya como cuarta provincia productora de Castilla-La Mancha.

Guadalajara mantiene una dimensión mucho menor, pero también muestra una trayectoria ascendente. En 2015 se declaraban únicamente 28 hectáreas; en 2018 se hablaba de unas 270 y en 2025 la superficie alcanza 1.067 hectáreas.

Estos datos muestran que el pistacho ya no puede considerarse un fenómeno localizado exclusivamente en unas pocas zonas de Ciudad Real y Toledo. Su expansión hacia Albacete y Cuenca y, más lentamente, a Guadalajara demuestra que el cultivo ha ampliado notablemente su implantación territorial.

Kerman sigue dominando, pero aparecen nuevas variedades

La estadística de 2025 permite observar también cómo está cambiando la composición varietal de estas plantaciones.

La variedad Kerman continúa siendo claramente dominante, con 45.107 hectáreas, equivalentes al 66% de la superficie regional. Sirora ocupa la segunda posición con 13.419 hectáreas y un 20% del total.

A mayor distancia aparecen Larnaka, con 3.682 hectáreas; Lost Hills, con 3.249; Golden Hills, con 1.063, y Kastel, con 551 hectáreas.

De cultivo alternativo a sector estratégico

Los datos muestran, en definitiva, una transformación difícil de encontrar en otros cultivos leñosos españoles en un periodo tan corto.

Antonio Gómez Olmos
Antonio Gómez Olmos

Redactor de temas agro. Madrileño de nacimiento y formación y manchego de adopción. Es en Castilla-La Mancha donde, a principios de este siglo, se especializó en información del sector primario

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