Chozas de Canales (Toledo) está muy orgullosa de su cura, Pedro Carpintero Organero, porque sabe muy bien que la mejor manera de ganarse a sus fieles no es ir al frente de ellos, sino entre ellos.
Como se comprueba en el reportaje de cmmplay, este sacerdote hace de todo para interactuar con ellos: hace él mismo su vino y sus rosquillas, escribe libros en los que «enreda» a sus vecinos y a su querido gato, no escatima hacerse aún más popular en las redes sociales…
«Aquí hay gato encerrado…»
El gato es uno de los personajes protagonistas del libro Gato Encerrado, cuyo autor es «un tal» Peter Carpinter. Debajo del nombre en inglés del autor, se lee: «En Chozas de Canales todos guardan algún secreto… pero alguien ha secuestrado al gato del cura». Sobre su argumento, el cura solo adelanta que es una novela cuyos protagonistas son los personajes de la parroquia porque «quieren la receta de las rosquillas, que tienen un ingrediente que las hace únicas… de ahí viene lo del gato», explica.
Este sacerdote, como decimos, no camina delante de sus ovejas, sino que se para a hablar con ellas. «La gente necesita ser escuchada y yo necesito estar con ellos», afirma quien tiene toda una comunidad aglutinada en torno a las redes sociales (alguno de sus vídeos ha superado las 20.000 reproducciones): «Es una forma de que la parroquia llegue a aquellas personas que no vienen o no pueden venir», destaca.
Elabora sus propios vino y rosquillas
Un sacerdote que también cocina. En concreto, las rosquillas del cura, que él no puede probar por sus problemas con el azúcar. Acompañadas por el vino que él mismo elabora (Viña del Cura), sus vecinos aseguran que están para chuparse los dedos.
Y no para de idear formas de animar a sus parroquianos, como la de convencerles de que se tatúen imágenes religiosas «actualizadas» (con diseños modernos) en sus miembros, a partir de aquella fiesta en la que prometió que él mismo se tatuaría si se acababa la bebida… Ingenio no le falta.
«No hay un cura como este en todo el mundo», proclama una vecina entusiasta del sacerdote, como tantos en el pueblo.

Pedro Carpintero, siempre entre sus vecinos.
El humor y la diversión del sacerdote Pedro Carpintero, sendas para la «nueva evengelización»
Pero el recurso al humor y la diversión del cura Pedro Carpintero revela un fin muy serio: «Una nueva evangelización». Porque este sacerdote, de 41 años y natural de La Villa de Don Fadrique, que lleva nueve años en Chozas de Canales, es un hombre con la mente muy abierta que sigue al pie de la letra el pensamiento del papa León XIV, expresado hace ya varios años, antes de que fuera sumo pontífice, de que la Iglesia debe ir hoy a una nueva evangelización, recurriendo a «nuevas expresiones y un nuevo ardor».
Llevado por su forma de ser, no le resulta difícil seguir la doctrina del Papa: «La Iglesia debe ser abierta, y para ello recurrir al humor es importante porque rompe fronteras», señala.
Pedro Carpintero tiene trabajo que hacer en un pueblo que, como de La Sagra que es, ha crecido mucho en los últimos años. Cree que hay gente «desarraigada, desubicada». Preguntado sobre si sus métodos funcionan, asegura que «un montón de adultos se han convertido». «No hay que estar cerrados en la sacristía, hay que salir a la calle, y siempre hay que ser creativos», reflexiona en voz alta.
«Hay mucha gente sola, no solo mayores»
Asegura el cura de Chozas de Canales que «hay mucha gente sola, no solo mayores, hay una epidemia de soledad, a mucha gente le cuesta integrarse en sus nuevas realidades».
E incide en la importancia de relacionarse con sus vecinos, a comer con ellos («Jesús comía y bebía con la gente»); asegura que los contactos sociales ayudan a vencer rivalidades vecinales.
El autor de Gato Encerrado es un avezado lector poseedor de unos 20.000 libros. Le gusta leer y escribir. Ha escrito varios libros que solo tienen sus sobrinos, asegurando que es muy mordaz en la escritura. Sus autores preferidos, en función de los géneros, son Juan Manuel de Prada, Chesterton, San Agustín, San Juan de la Cruz, Santa Teresa y Lorca («Lorca me entusiasma», afirma).
Una mente abierta
Lee de todo, siempre tiene tres libros entre manos, uno por género. Le preocupa la salud mental, por eso ha abordado estudios de psicología y psiquiatría. Y es que cree que «mucha gente ha perdido el sentido de la vida». El cura pedro Carpintero asegura al respecto que hay psicólogos que derivan a sus pacientes a la Iglesia, por lo que considera que la psiquiatría y la psicología son abordajes complementerios al de la Iglesia para aliviar los problemas de salud mental.
¿Cree que la nueva evangelización está dando sus pasos al frente? Considera que en el caso de la Diócesis de Toledo, sí: «La gente encuentra en Dios la paz del corazón», constata.
Así que, detrás de la alegría vecinal de Pedro Carpintero, el sacerdote de Chozas de Canales, hay toda una «estrategia» de nueva evangelización: a través de la busqueda de la relación con las personas. Lo que debería llenarnos a todos, creyentes o no.
Concluye el sacerdote de Chozas de Canales con una cita de su admirado Lorca: «El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta».
«Pero al menos nos queda la poesía», concluye él mismo.
