«Es muy especial para mí recibir este reconocimiento en Toledo, mi cuna y mi muralla periodística, la de ECOS y la de encastillamancha.es. Siempre he dicho que si hubiéramos sido fuertes en cualquier otro lugar habríamos caído en cualquiera de las piedras del camino. Pero Toledo protege como nadie a sus criaturas», ha dicho la directora de ENCLM tras recoger el reconocimiento «Toledo con nombre de mujer», en la categoría de periodismo, que ha recibido de manos del alcalde, Carlos Velázquez; y de la concejala de Asuntos Sociales, Familia, Mayores e Inclusión, Marisol Illescas. De hecho, ha añadido «no comparto la extendida frase de que Toledo es la joya de la corona; Toledo es la corona; en Toledo te coronas o te hundes«.
«Antes y ahora me considero una periodista chapada a la antigua, que cree firmemente que los hechos son sagrados y las opiniones, libres; creo en un periodismo en el que los periodistas no son taquígrafos y no se limitan al ‘fulanito dijo digo y menganito dice que dijo Diego’; transcribir lo puede hacer la inteligencia artificial y yo prefiero la inteligencia emocional, la que aporta contexto y ayuda a dimensionar; me gusta el cara a cara y pisar el terreno«.
«Nadie es más que nadie si no hace más que nadie»
Mar G. Illán ha reivindicado la importancia del periodismo local y regional. En este sentido, ha recordado que en el inicio de su carrera, en los años 90 del siglo XX, se pensaba que triunfar era irse a Madrid. «Yo elegí quedarme aquí; yo elegí hablar siempre de mi tierra, de nuestra gente, como estas mujeres reconocidas hoy, tan maravillosas e inspiradoras. Para mí, haber dado voz y altavoz a nuestras historias y nuestra gente durante más de 30 años es triunfar. Para algo dejó escrito Cervantes aquello de ‘Amigo Sancho, nadie es más que nadie si no hace más que nadie'».
También ha relatado cómo fue su primera entrevista de trabajo, una muestra de cómo han cambiado las cosas con respecto a las mujeres, aunque ha reclamado que hay que seguir avanzando. «A mí me preguntó el empresario que me iba a contratar si tenía novio y al contestar que sí, torció el gesto: Las mujeres, con el amor, se distraen, me contestó; sin embargo, cuando un compañero al que entrevistaba al mismo tiempo que a mí le dijo que también tenía novia, la respuesta fue: Mejor, los hombres con el amor se centran… Así eran las cosas…».
«El periodismo ha sido mi escuela para la vida»
«El periodismo ha sido mi escuela para la vida», ha explicado, para a continuación agradecer a su familia los valores heredados y el apoyo permanente. «De todo lo que haya hecho bien tienen la culpa mis padres: ellos me dejaron soñar, creer, y equivocarme». Igualmente agradeció el trabajo de tantos compañeros y compañeras con los que ha compartido su vida profesional. «La Mar que está hoy aquí es también la suma del esfuerzo colectivo de muchos compañeros… He tenido mucha suerte con todos mis equipos; sirva como ejemplo de todos ellos Rebeca Arango, que hoy está aquí, la primera periodista en recibir este reconocimiento ‘Toledo con nombre de mujer’: ella es una mujer bondadosa, inteligente y fuerte».
Si me permitís, en este 8M me despido con una frase que le escribí a mi madre, casi un año después de su muerte. Es mi homenaje a ella y a las mujeres: «Hasta que ella no se fue no supe que todo venía de ella, que la fuerza me la daba ella. La raíz no estaba en mí, sino en el amor profundo que siempre me dio, nos dio a todos y que sustentó nuestra personalidad. Ella me decía tú puedes y yo lo creía sin más, sin dudar y sin preguntarme si era cierto, si era una convicción o solo lo decía para darme confianza porque me sabía más frágil de lo que yo podía verme. Ella me decía yo sé que tú saldrás siempre adelante y yo lo hacía mío sin dudar. Era un axioma, porque mi madre siempre tenía razón y lo sabía todo o lo adivinaba ¿Qué voy a hacer sin ti, mamá…?» ¡Vaya por las mujeres!».
El alcalde de Toledo destaca que reconocer el trabajo diario de las mujeres «es justo y emotivo»