domingo, 11 de abril de 2021
Para ver las momias se accede a través de una trampilla con escalera. Foto - Rebeca Arango
Dentro de poco se podrán visitar - 30 abril 2018 - Toledo

Son las momias más conocidas de las que hay en Toledo tanto por su número como por su magnífico estado de conservación. La explicación más lógica es que procedan del antiguo cementerio de la parroquia o del convento vecino de la Vida Pobre. Y a través de esta trampilla que ven en la imagen (todas las fotografías están realizadas por Rebeca Arango) y por esa escalera se baja a la sala donde se encuentran las momias de San Andrés. ¿Te atreves a hacerlo con nosotros?

Porque en breve se podrán visitar, cosa que era imposible hasta el momento salvo que contaras con un permiso especial del párroco. Y es que un equipo multidisciplinar capitaneado por el antropólogo forense Francisco Etxeberría, ha puesto a punto los 60 cuerpos momificados, tal y como contó a Europa Press, y será ahora la parroquia quien organice el horario de las visitas.

Las momias de San Andrés, la leyenda, la huelga de enterradores…

Por cierto, que Etxeberría es un experto en fosas comunes de la Guerra Civil o en la de personajes como Miguel de Cervantes o el que fuera presidente de Chile Salvador Allende.

En leyendasdetoledo.com se dice que son “las momias más celebres y fotografiadas. Forman un conjunto espeluznante de decena de cuerpos amontonados, la mayoría colocados de pie. Aunque hay leyendas para todos los gustos, la realidad es que proceden de la monda del vecino convento de la Vida Pobre o incluso de la propia iglesia”.

Y se dice que los cuerpos “fueron dejados allí provisionalmente con motivo de una huelga de enterradores, o de carreteros, y que falleció la persona responsable, quedando olvidados durante años”.

¿Por qué no se podían visitar hasta ahora? Pues según leyendasdetoledo.com, había una leyenda urbana que lo argumentaba y cuyo protagonista era “un aficionado al fútbol que bajó a visitar las momias y tuvo la feliz ocurrencia de vestir a una de ellas con una camiseta del FC Barcelona. Aprovechó además para hacer alguna foto que envió a los dirigentes del equipo catalán, explicándoles jocosamente que se trataba de primer socio del club. Y dicen que la foto circula por Toledo en círculos restringidos y la momia sigue allí abajo con su camiseta puesta”.