Anuario ENCLM 2019 / Medio Ambiente

Así fue 2019... El año que los trenes a Talavera comenzaron a llegar a tiempo

El año en el que se redujeron drásticamente las incidencias tras cambiar los trenes que se averiaban y en el que los pasajeros comenzaban a llegar puntuales porque se han eliminado los tramos de limitación de velocidad, también ha sido el último en el que se han podido comprar billetes en las estaciones de Talavera, Oropesa, Torrijos e Illescas. Todo ello en una línea donde, pese a las mejoras, no llega la electrificación

Imagen de archivo de una de las numerosas averías sufridas en el tren que pasa por Talavera. Foto: @extremadurared.

Protagonista indiscutible del año que finaliza ha sido sin duda la línea de tren convencional de Madrid a Extremadura. Primero por las reivindicaciones que se hicieron ante los constantes retrasos y averías que hacían insufrible el viaje a Talavera en tren, pero que sirvieron para que se hiciese un «Pacto por el Ferrocarril en la provincia de Toledo» y que, unido a las protestas extremeñas, lograron el segundo punto clave: que el Gobierno de España tomara cartas en el asunto e invirtiera en esta línea eliminando los tramos con limitación de velocidad y cambiando todos los trenes de la serie 598 por los de la 599, que han servido para que se reduzcan el número de incidencias y que casi todos los trenes lleguen a tiempo.

Pero este «parche», tal y como asegura a encastillalacha.es el delegado del Comité de Empresa de CCOO, Enrique Clavero, no debe servir «solo para taparnos la boca, porque vamos a seguir trabajando por la red convencional y diciendo que la línea se tiene que desdoblar y electrificar, es una urgencia», asegura, puesto que «los trenes tienen muchos años aunque sean de una serie más nueva» y es fundamental que se electrifique porque además lo haría más sostenible ya que esta línea todavía funciona combustibles fósiles.

1 de enero, la primera en la frente

Esta línea que atraviesa la provincia de Toledo comenzó el año de la peor manera posible. La tarde del 1 de enero los pasajeros que iban de Extremadura a Madrid sufrieron un viaje cargado de problemas.

El convoy salió de Badajoz con la previsión de finalizar trayecto en Madrid pasadas las 23 horas, pero sus viajeros llegaron sobre las 4 de la madrugada y en autobús, después de haber pasado horas sin luz y sin calefacción dentro del tren, luego esperando a la intemperie de madrugada y ateridos de frío y, en algunos casos, con ataques de ansiedad.

«Empezamos el año con muchos problemas, el primer día del año ya tuvimos la primera avería gorda, pero sí que es cierto que a través de las reivindicaciones que hemos estado haciendo tanto desde el Comité de Empresa como desde el Pacto por el Ferrocarril, la Administración, como no podía ser de otra manera, decidió hacer una inversión de nueve millones de euros, que se ha notado porque se han eliminado las limitaciones de velocidad, que era una de las cuestiones prioritarias para acabar con los retrasos, y también se han cambiado una serie de trenes», resume Clavero.

Estas mejoras eran fundamentales porque «una línea que llevaba ocho o nueve años sin inversiones se va deteriorando», hasta el punto de hacer el viaje a Extremadura insufrible en los últimos tiempos.

Pasajeros del tren Extremadura a Madrid cogiendo el autobús
Pasajeros del tren Extremadura a Madrid cogiendo el autobús

 

Otro paso atrás: ya no se venderán billetes en las estaciones

A lo largo del año se han ido sustituyendo las diferentes máquinas hasta culminar el proceso en diciembre y eso ha hecho que las incidencias se reduzcan, pero el año terminó igual que empezó, con malas noticias. Y es que casi el último día del año se conocía que Renfe dejaba de vender billetes en las estaciones toledanas, Illescas, Torrijos, Talavera y Oropesa, lo que supone un nuevo paso atrás para el tren.

«Rechazamos radicalmente esta decisión, que se enmarca dentro de la política de desmantelamiento del ferrocarril convencional y de la línea Madrid-Extremadura en concreto que venimos sufriendo desde hace años», explica Clavero.

Luces y sobras para un año en el que balance de este año es «positivo porque se han arreglado algunas cosas», pero queda mucho por hacer. El representante de CCOO pone deberes al nuevo Gobierno, que parece que esta vez sí se va a constituir, porque esta línea de ferrocarril «no puede seguir así», dado que el descrédito de la línea está haciendo que se hayan perdido un 10 por 100 de los pasajeros en el último. Por ello, además de mejorar la línea con la electrificación, Clavero asegura que hay que poner horarios «acordes a las personas, porque el ferrocarril es vertebrador del territorio». Una vez que tengamos Gobierno, Clavero asegura que van «a pedir una reunión con el Ministerio de Fomento a través del Pacto por el Ferrocarril para ver qué nos dicen y empezar a trabajar en la electrificación de esta línea».