ENCLM entró en la Unidad Militar de Emergencias

En el cuartel general de la UME, la Unidad que lleva esperanza al infierno en las emergencias

Durante seis horas encastillalamancha.es recorrió el cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias en la base aérea de Torrejón de Ardoz. Hablamos con responsables de la UME, conocimos desde dentro el Batallón de Intervención de Emergencias 1 (BIEM1) que se ocupa de Castilla-La Mancha, y comprobamos el equipamiento, los medios y el entrenamiento de esta Unidad que hace realidad las palabras de su segundo mando, Manuel Gimeno: "Cuando no te quede nada, te quedará la UME"

Foto - Rebeca Arango

Toda España aplaude a la UME… Nos hemos acostumbrado a verlos en las peores catástrofes apagando llamas, achicando agua, rescatando in extremis… Pero, ¿sabemos quiénes son, cómo trabajan, cómo se preparan o por qué son como son los soldados que integran la Unidad Militar de Emergencias? Conocidos por sus siglas, UME, que se han convertido en sinónimo de esperanza cuando alrededor todo parece el infierno.

Apenas llevas unos minutos mirando y escuchando, lo primero que entiendes es que la UME es algo más que una unidad de élite que lucha contra el fuego o el agua cuando los incendios o las inundaciones se ponen imposibles para cualquier otro cuerpo de emergencias. De hecho, a medida que avanzan las explicaciones y las comprobaciones te das cuenta de que realmente no hemos visto a la UME actuar en la misión más complicada que tienen encomendada: hacer frente a una emergencia nacional en la que se cayeran todas las comunicaciones del país o se desencadenara una catástrofe natural o biológica que afectara a toda España.

La UME se ha ganado ya el respeto y el cariño de muchos españoles, desde luego de los que viven en zonas donde se han dado catástrofes y les han visto actuar. El aplauso espontáneo que todos los presentes en el aeropuerto de Gran Canaria otorgaron a los soldados de la UME desplazados para combatir los incendios de agosto en la isla refleja que los integrantes de esta Unidad de las Fuerzas Armadas se han hecho un hueco en la valoración de los ciudadanos.

Que llegue la UME a una emergencia da seguridad y confianza justo cuando a una comunidad le toca pasar por un infierno a causa del fuego, las inundaciones, los seísmos o cualquier otra catástrofe. Las imágenes de las riadas e inundaciones causadas por la reciente DANA en el sureste español han confirmado su papel insustituible en las emergencias y que se han granjeado el respeto y la admiración del país.

Las fotos de una jornada con la Unidad Militar de Emergencias en la base aérea de Torrejón de Ardoz

“Cuando no te quede nada, te quedará la UME”, nos dijo muy gráficamente Manuel Gimeno, segundo jefe de la Unidad Militar de Emergencias (SEJUME), con el que pudimos compartir café y charla improvisada durante el recorrido de seis horas que un equipo de ENCLM realizó el 22 de agosto por el Cuartel General de la UME en la base aérea de Torrejón de Ardoz y sede del Batallón de Intervención en Emergencias 1 (BIEM1), el que tiene encomendado actuar en Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura.

(En este enlace la entrevista completa con Manuel Gimeno, SEJUME).

Seis horas dentro de la UME

Pero… ¿Qué es la UME? ¿Cómo funciona? ¿Por qué y cuándo actúan? ¿Cómo se preparan? ¿Quiénes la integran? Esas son las preguntas que nos hacíamos y que trataremos de responder en este reportaje tras pasar seis horas dentro.

Ojalá no veamos nunca en una misión de emergencia nacional a los 3.500 integrantes de las Fuerzas Armadas que forman -porque pidieron voluntariamente ese destino- la Unidad Militar de Emergencias, pero su exigente y permanente preparación física y psicológica, su equipación, su equipamiento y sus sistemas de comunicaciones y cadena de mando sí lo están. Al frente, el teniente coronel Juan Esteban Rodas, el GEJUME en la nomenclatura de la UME. El porcentaje de mujeres en esta Unidad es del 8 por 100, más bajo que la media en las Fuerzas Armadas, que es del 14. La dificultad para la conciliación también aquí afecta más a las soldados.

Un decálogo les inspira y te deja las cosas claras desde el principio. Si estás en la UME sabes, acatas y practicas estos valores: Ideal de servicio, perseverancia, disciplina, compañerismo, competencia y humildad, valor, preparación física, abnegación, el amor a la vida y el espíritu de equipo.

Con esta lección aprendida, encastillalamancha.es llega a las 7.30 de la mañana a la base militar de Torrejón de Ardoz. Nos espera y tiene todo listo para la visita quien nos acompañará durante toda la jornada en la UME, el comandante Manuel Zarazaga Garrido, Jefe del Núcleo de Planes y Relaciones Institucionales del BIEM I. De Albacete, como muchos de los integrantes de este batallón, que tiene encomendados los territorios de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura.

«Nada se deja a la improvisación»

«Ante todo, somos soldados, eso nos da fortaleza y hace que estemos siempre bien organizados. Nada se deja a la improvisación», nos dice Zarazaga justo antes de tomar un café en el que también están el comandante José Luis Escobar Rincón, jefe del Núcleo de Logística/Personal y el teniente Carlos Barquín Portillo, Jefe de la Sección de Transmisiones, ambos en el BIEM1, que tiene 476 efectivos de los que 38 son castellano-manchegos.

A las 8, izada de bandera, himno y formación en el patio, incluida Lume, la búho que es mascota de la UME y cuyo nombre significa fuego en gallego. Así empieza cada jornada en el cuartel general.

En seguida descubrimos que son capaces de montar un puente en zonas que han quedado incomunicadas, levantar un dique portátil (sistema Tiger Dam) en inundaciones o un campamento de atención a damnificados en cualquier catástrofe. Entrenados y capacitados para la rápida evacuación en una emergencia biológica, una excarcelación o un rescate vertical

Puente levantado por la UME
Puente levantado por la UME.

En las primera horas, tras escuchar las prolijas explicaciones de Gimeno y Zarazaga, parece que no hubiera nada para lo que estos soldados no estén preparados en lo que a emergencias se refiere.

Son élite, pero, el SEJUME quita importancia a los adjetivos cuando habla de la Unidad: «No, nosotros no somos la élite. Somos una parte. Siempre decimos que nosotros apoyamos, la UME no va a sustituir a nadie ni cuando nosotros llegamos se retira nadie. Nosotros vamos a apoyar. Normalmente hay un director de la emergencia, que es un civil y que nos dice lo que tenemos que hacer. No tenemos ningún problema en trabajar e integrarnos con bomberos, policía, civiles…».

De hecho, en 15 minutos desde el aviso sale una unidad de reconocimiento y entre 3 y 6 horas está montado el puesto de mando, la maquinaría de ingeniería, el apoyo logístico desplegado, el equipo sanitario y la Policía Militar.

Nunca han sido hackeados

La visita al COB (Centro de Operaciones del Batallón) nos permite conocer y poder contar que gozan de los sistemas más avanzados para reunir todo tipo de información sobre la emergencia y en tiempo real: mapas, previsiones meteorológicas, cálculos… La tecnología de comunicaciones disponible permite que nunca fallen. Si se cayeran en toda España, la UME estaría comunicada, repiten una y otra vez. Nunca han conseguido hackearles, aunque sí han sufrido ciberataques.

Tras escuchar las explicaciones del capitán Bastarreche en el COB, nos dirigimos al edifico de primera intervención y a la zona CIS (Sistema de Información y Telecomunicaciones), donde el teniente Barquín sigue abundando en las garantías tecnológicas para que la UME pueda informarse e informar, organizarse y mantener la cadena de mano en las peores circunstancias. La visita al Equipo Cinológico, donde vimos a la perra Tiara en acción, resulta espectacular.

Los perros de la UME se especializan, según sus características, en la localización de heridos o de cadáveres en cualquier escenario de emergencia: incendio, inundación, terremotos. Todos son hijos de perros que han trabajado en emergencias.

Autombobas, helicópteros, torre de control desplegable…

Son características de la UME las famosas «autobombas» con las que acuden a los incendios y que son esperadas como «agua de mayo». Se trata de camiones cisterna de gran volumen que pueden almacenar hasta 15.000 litros y son un elemento fundamental para dar apoyo inmediato sobre el terreno. Pueden utilizar a máximo caudal hasta 20.000 litros por minuto o 333 por segundo, can capacidad máxima de impulsión de 21,3 y 200 metros de distancia máxima de aspiración en lo equipos de bombeo de agua y lodos…

Un ligero repaso a sus equipos incluye aviones anfibios, helicópteros ligeros y pesados, torre de control desplegable, drones, ambulancias, excavadoras, quitanieves, vehículos de reconocimiento, vehículos equipados con brazo hidráulico, vehículos grúa o con multiplataforma, módulo de apuntalamiento pesado, equipo de eslingado (elevación) de torres…

Para los incendios forestales disponen de hasta 4 kilómetros de tendido de extinción, 40.000 litros de agua, fuerza de trabajo de hasta 24 personas, 8 motosierras y 4 desbrozadoras; preparados para el empleo técnico del fuego, disponen de espumas retardantes y están equipados para el aprovechamiento del agua con motobombas, depósitos, electrobombas, y bombas de gran capacidad… Todo ello compatible con las herramientas de precisión necesarias cuando la intervención es en un BIC (Bien de Interés Cultural) o la evacuación es de una obra de arte.

En el caso del GIETMA, Grupo de Intervención para Emergencias Tecnológicas y Mendioambientales, están listos para la descontaminación y evacuación de cualquier zona afectada, y pueden desplegar una estación de tratamiento de aguas contaminadas.

Lo que acaban de leer es solo un resumen esquemático de los medios con los que la UME responde a las emergencias en las que es llamada a intervenir.

¿Cómo se activa a la UME?

El procedimiento de activación de la UME comienza cuando el Centro de Coordinación Operativa de la comunidad autónoma que está al frente de una emergencia pide la intervención de esta Unidad a través del la Delegación del Gobierno en esa región. Esta institución contacta con la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior y este con el de Defensa, que da la orden de salir.

Es el procedimiento oficial, pero en la práctica los niveles más operativos intercambian información y opiniones desde el primer momento. De hecho, más de una vez los militares de la UME están prácticamente montados en los vehículos y listos para salir cuando llega la orden, porque en los contactos extraoficiales se ha ido viendo que la evolución requeriría la llegada de la UME.

520 intervenciones en 12 años de historia en España

El despliegue operativo de la UME se reparte entre cinco batallones con sede en Madrid, Sevilla, Valencia, Zaragoza, León y los destacamentos de “Gando” y “Los Rodeos”, en Canarias

A lo largo de su historia la UME ha intervenido en 520 ocasiones, de las que 377 han sido incendios forestales, 51 inundaciones, rescates o seísmos, 31 tormentas invernales, 24 riesgos tecnológicos y medioambientales (solo en 2018 y 2019), 13 fuera del territorio nacional, 4 en operaciones de mantenimiento de la paz y 20 en otro tipo de situaciones. El año pasado, por ejemplo, se realizaron 610 horas de extinción de incendios y 1.846 de descarga de agua, pero este año, hasta el 22 de agosto ya iban 805 y 2.187, respectivamente. (Estos datos no están actualizados con las inundaciones de la reciente DANA)

En el futuro, las preocupaciones se centran en las emergencias tecnológicas y medioambientales, como afirma Gimeno: «En el tema de las catástrofes naturales yo creo que ya tenemos un nivel bastante consolidado, pero el tema medioambiental y de riesgos tecnológicos nos tiene muy preocupados, porque creemos que es el futuro de la Unidad. En España es necesaria la acción del Estado en temas tecnológicos, nuclear o químico y esta unidad se está preparando para eso, con ejercicios todos los años».

Zarazaga: «Hay que estar muy preparados física y mentalmente para aguantar 12 horas en situaciones muy duras»

Ha concluido un recorrido de seis horas en el interior de la UME. Pero antes de despedirnos, formulamos algunas últimas preguntas al comandante Manuel Zarazaga, Jefe del Núcleo de Planes y Relaciones Institucionales del BIEM I:

Personalmente, ¿cuál ha sido la situación en la que has sentido que corría más peligro, ese momento que nunca se va a borrar de tu memoria?

Las verdad es que he tenido mucha suerte y no he estado en ninguna situación de temer por mi vida, pero sí en el Batallón o a compañeros de otras compañías sí que se han vivido situaciones duras: accidentes… Son situaciones que se tienen que afrontar, ver qué se puede hacer para que no se vuelvan a repetir… Es triste, pero las situaciones a las que nos tenemos que enfrentar requieren que nuestra instrucción y adiestramiento sean duros y lo más parecido a la realidad.

Cuando en casos como el tuyo las responsabilidades actuales exigen más trabajo de despacho que sobre el terreno, ¿se echa de menos la acción o se piensa, qué bien que bien que yo ya estoy más tranquilo?

Se echa de menos. Se echa de menos el contacto con el personal, estar sobre el terreno, ver a la gente, ver las caras de tu gente, ver si están muy cansados, ver si necesitan un relevo ya… También compartir la alegría de que todo está saliendo bien… O la decepción… Problemas que ves que y que estamos sacando adelante todo juntos… Cuando ya uno está en otros puestos, lo echas de menos porque los ves muy lejano.

A la UME viene pidiendo voluntariamente este destino. ¿Por qué se pide venir a esta unidad?

Todo militar tiene vocación de servicio, pero sí es cierto que la UME es una Unidad de las Fuerzas Armadas en la que se puede desarrollar mejor esa vocación de servicio que tenemos todos.

En una Unidad como esta, ¿qué significan palabras como “miedo”?

El miedo es bueno, porque te pone en alerta. La persona tiene que saber que se enfrenta a unos determinados riesgos y tanto en la UME como en las Fuerzas Armadas los riesgos son importantes.

¿Cómo lo vivís vosotros el pánico, ansiedad o riesgo para la propia vida que experimenta cualquier persona ante una situación de catástrofe natural? ¿Existen esas sensaciones?

Sí que existen. Sabemos a lo que nos tenemos que enfrentar. Una emergencia o una catástrofe es algo que se sale de lo común, pero hay que calmar los nervios, evitar el pánico, porque lo que se espera de nosotros es que mantengamos la calma y organicemos un dispositivo de forma que los daños sean los menores posibles.

La población a la que acudís cuando tenéis que intervenir en una emergencia, ¿suele colaborar? ¿Tenéis una buena respuesta de la sociedad?

Sí. Siempre. Nosotros somos autónomos, podríamos estar trabajando 24 horas sobre 24 durante 8, 8 días o los que fueran necesarios, pero normalmente nos apoyamos en la población en la que estamos actuando o en las más cercanas, que nos facilitan instalaciones tipo polideportivo o alguna nave, para el descanso del personal.

Además de la preparación física y mental, ¿es necesaria la formación permanente?

La formación física es esencial, porque el personal afronta turnos de 12 horas, situaciones muy duras. Además, este verano está siendo muy duro en ese sentido: zonas de muy difícil acceso, tendidos de manguera de hasta dos kilómetros con unas pendientes de hasta 40 por 100 incluso… El personal tiene que estar muy bien preparado tanto física como mentalmente para aguantar esos turnos de 12 horas. Y los turnos de 12 horas de descanso estás en tensión, no descansas como uno puede descansar en su casa.

¿Y la formación en conocimientos en distintas áreas?

La emergencia, al igual que todos los campos en la vida civil evoluciona. Tanto los materiales como la forma de afrontarlos, los procedimientos se van mejorando y tenemos que estar permanentemente formándonos tanto en materiales como en procedimientos.

Otras noticias relacionadas

Manuel Gimeno, SEJUME: «Cuando no te quede nada, te quedará la UME»

Las fotos de una jornada con la Unidad Militar de Emergencia en la base aérea de Torrejón de Ardoz