Artículo de opinión

"Adiós a Ramón Gonzálvez, una gran persona"

Asun Díaz del Río, presidenta del Comité Unicef Castilla-La Mancha, se despide de Ramón González, quien fuera director de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo y archivero de la Catedral, fallecido hace unas horas. Y lo hace hablando de un hombre "grande entre los grandes, un hombre justo"

Asunción Díaz, presidenta del Comité Unicef Castilla-La Mancha. Foto - Rebeca Arango

«Hoy hemos honrado el cuerpo de D. Ramón Gonzálvez y rezado por su Alma, en una ceremonia magna y a la vez sencilla, a imagen del difunto, en la Catedral Primada de Toledo.

Ramón ha sido un hombre grande entre los grandes, con una humildad de difícil parangón. Mi marido y yo tuvimos la enorme suerte de conocerle a nuestra llegada a Toledo. Primero encontramos a la persona; después, descubrimos poco a poco al intelectual; al mismo tiempo íbamos vislumbrando al sacerdote y todas estas cualidades se mezclaron de tal manera que ya siempre ha sido imposible para nosotros separarlas porque, en D. Ramón, todo era saber y como un potente faro irradiaba cordialidad y Fe. Fe de la de la verdad, de la que da envidia sana. Fe de la que hace a las personas ser cada día mejores.

«Ramón Gonzálvez se desvivía por respaldarte, siempre estaba dispuesto»

Amable, de una educación exquisita, cariñoso, simpático; siempre estaba dispuesto a escuchar y ayudar; si le pedías una explicación de la Biblia de San Luis para un grupo de amigos, lo hacía encantado; si le insinuabas que necesitabas su apoyo sacerdotal, se desvivía por respaldarte. No importaban sus múltiples títulos, premios y reconocimientos; él, siempre estaba dispuesto.

Varias veces Licenciado, Doctor, Académico, con numerosísimas publicaciones científicas reconocidas a nivel internacional, sabio donde los haya y con la inquietud por investigar de un niño, disfrutaba con las pequeñas cosas, como hacen las grandes personas.

Hoy hemos despedido a un hombre justo. A un hombre bueno. A una de esas personas que consiguen llegar a la cúspide de la pirámide de Maslow y que son libres porque su enorme grandeza les hace libres. Toledo pierde con su marcha a uno de sus intelectuales más recios. Los que le apreciábamos perdemos a un ser muy especial. Pero todos, sin exclusión, ganamos un magnífico embajador en el Cielo.

Hasta pronto Don Ramón. Hasta que Dios quiera».

Asun Díaz del Río es presidenta del Comité Unicef Castilla-La Mancha