domingo, 7 de junio de 2026
Imagen de Ibero, uno de los vehículos que fabrica TSD, y que, entre otros cuerpos, usa la Guardia Civil
Imagen de Ibero, uno de los vehículos que fabrica TSD, y que, entre otros cuerpos, usa la Guardia Civil
Con sede en Herencia - 07/06/2026 13:53 - Ciudad Real

Lo que hoy sale de una fábrica de Herencia poco tiene que ver con aquellos primeros trabajos de cerrajería, remolques y cajas fuertes con los que Antonio Ramírez inició la actividad de la empresa en el año 2000.

Más de dos décadas después, aquella aventura familiar ciudadrealeña se ha convertido en una firma especializada en vehículos blindados y soluciones de seguridad para Fuerzas Armadas de la OTAN, cuerpos policiales y mercados internacionales.


La empresa se llama TSD y, desde este municipio de Ciudad Real, lejos de los grandes nombres de la industria militar española, ha ido construyendo una trayectoria basada en la transformación de vehículos, la ingeniería a medida y la capacidad para responder a encargos muy específicos.

Ese camino le ha permitido pasar del ámbito local a trabajar para administraciones, bancos centrales, cuerpos de seguridad y clientes vinculados al sector de la defensa.

La empresa no fabrica desde cero los chasis de sus vehículos. Su papel se sitúa en una segunda fase, tomando como base plataformas de fabricantes como Mercedes-Benz, Renault o Iveco para adaptarlas a usos policiales, militares o de transporte protegido. A partir de esos modelos, incorpora blindaje, sistemas de comunicación, protección balística, soluciones de asalto o configuraciones diseñadas para misiones concretas.

Una empresa de Ciudad Real fabrica el nuevo blindado de la élite de la Guardia Civil

Esa especialización ha convertido a TSD en una de las compañías españolas con mayor proyección dentro de un sector cada vez más estratégico. Según las informaciones publicadas sobre la firma, la empresa alcanza una facturación anual de unos 130 millones de euros y genera más de 600 empleos en su entorno, una dimensión poco habitual para una compañía nacida como negocio familiar en una localidad de la provincia de Ciudad Real.

Uno de sus desarrollos más relevantes es el Íbero, un vehículo táctico 4×4 protegido y configurable para diferentes usos. Puede actuar como ambulancia, vehículo de reconocimiento, puesto de mando o unidad preparada para escenarios de riesgo químico y biológico. La gama incluye versiones ligeras, medias y pesadas, con distintos niveles de protección y capacidad operativa.

El modelo también ha llegado a la Guardia Civil. La Unidad Especial de Intervención ha incorporado un vehículo táctico basado en el Íbero, equipado con blindaje especial, capacidad para diez agentes y una rampa de asalto para intervenciones de alto riesgo.

La proyección exterior ha sido otro de los pilares de su crecimiento. TSD ha vendido cerca de un centenar de unidades del Íbero en mercados internacionales, con presencia en países africanos como Senegal o Costa de Marfil, y mantiene abiertas nuevas posibilidades comerciales en Sudamérica.

Su desarrollo coincide, además, con un momento en el que Europa ha intensificado el debate sobre la autonomía estratégica y la necesidad de reforzar su propia industria de defensa.

Junto a la línea militar y policial, la compañía también fabrica furgones blindados para transporte de fondos. Estos vehículos están pensados para bancos centrales, empresas de seguridad y entidades que requieren sistemas avanzados de protección.

Incorporan tecnologías de bloqueo remoto y soluciones para proteger la carga ante intentos de asalto, una actividad menos visible que los vehículos tácticos, pero fundamental en la evolución de la empresa.

La historia resume una transformación poco frecuente en el tejido industrial de Castilla-La Mancha. Una empresa que empezó fabricando cajas fuertes en Herencia ha terminado desarrollando blindados que operan dentro y fuera de España.

Del taller familiar al vehículo táctico, del encargo local al mercado internacional, la compañía ha situado a un pueblo de Ciudad Real en un mapa industrial donde no suelen aparecer demasiados nombres manchegos.

Su fundador, Antonio Ramírez, ha defendido en distintas entrevistas la necesidad de que Europa avance hacia una mayor autosuficiencia en materia de defensa.

En el caso de TSD, esa idea se ha materializado desde una fábrica de Herencia, donde la ingeniería, el blindaje y la adaptación tecnológica han convertido una empresa familiar en uno de los nombres discretos, pero cada vez más presentes, de la seguridad y la defensa españolas.

Carlos Monteagudo
Carlos Monteagudo

Periodista por la Universidad Complutense de Madrid, con más de diez años de experiencia en el oficio. Defensor del periodismo de provincias, de las tradiciones y de la vida en los pueblos. Manchego de corazón, apasionado de su gastronomía, su cultura y su idiosincrasia.

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