De aeropuerto concebido inicialmente –aunque de manera fallida– para pasajeros a posible gran nodo logístico, ferroviario, industrial y tecnológico. Ciudad Real ha aprovechado la visita de un alto representante del Gobierno chino para enseñar las posibilidades de una infraestructura que dispone de suelo para crecer y donde se proyectan desde un puerto seco hasta instalaciones vinculadas a los trenes, centros de datos o nuevas actividades aeronáuticas.
El director general de Asuntos de Europa Occidental de China, Wang Xueyong, visitó este jueves el Aeropuerto Internacional de Ciudad Real acompañado por el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, dentro de la visita institucional que el representante chino realizó a la provincia.
Sobre la mesa, las posibilidades de desarrollo de una infraestructura que busca posicionarse como centro logístico, industrial y de transporte intermodal, aprovechando su ubicación en el centro de la Península y sus potenciales conexiones por aire, carretera y ferrocarril.
Wang Xueyong estuvo acompañado también por la vicepresidenta segunda de la Diputación, Sonia González; el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares; y el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz.
El propietario del aeropuerto, Rafael Gómez Arribas, recibió a la delegación y explicó las características técnicas de las instalaciones, sus actuales líneas de negocio y los proyectos planteados para ampliar su explotación.
Una de las principales bazas mostradas al representante chino fue precisamente su capacidad de conexión entre diferentes modos de transporte.
Según explicaron los responsables del aeropuerto, existe la posibilidad de integrar las instalaciones con las redes ferroviarias de alta velocidad y convencional. Para conectar estas infraestructuras con la terminal de pasajeros sería necesaria la construcción de una pequeña estación que actuaría como enlace con el edificio aeroportuario.
La idea es avanzar hacia un modelo en el que puedan convivir y conectarse avión, ferrocarril y carretera, con acceso además a corredores que comuniquen Ciudad Real con Madrid y con grandes puertos marítimos como Valencia, Algeciras o Sines, en Portugal.
Un puerto seco en dos fases
Entre los proyectos presentados a Wang Xueyong figura la creación de un puerto seco y un centro logístico intermodal, una actuación prevista en dos fases.
La primera ocuparía uno de los espacios ya contemplados en el planeamiento del aeropuerto, mientras que una segunda ampliación se desarrollaría en la zona norte para incrementar la superficie destinada al almacenamiento y movimiento de contenedores.
La infraestructura aspira así a aprovechar su posición geográfica para convertirse en un punto interior de recepción y distribución de mercancías conectado con algunos de los principales corredores de transporte de la Península.
También se mostró al representante chino la reserva de suelo ferroviario de alta velocidad existente en el complejo. En estos terrenos podrían implantarse en el futuro actividades industriales relacionadas con el mantenimiento, ensamblaje o pintura de trenes, tanto convencionales como de alta velocidad.
Esta disponibilidad de suelo permitiría abrir el aeropuerto a empresas especializadas en la industria ferroviaria y a compañías auxiliares vinculadas con este sector.
De los aviones a los centros de datos
La diversificación es precisamente una de las principales apuestas de las instalaciones ciudadrealeñas.
Actualmente, el aeropuerto desarrolla actividades relacionadas con el mantenimiento y conservación de aeronaves, estacionamiento, desmantelamiento y reciclaje de aviones, aviación ejecutiva y reparación aeronáutica.
A partir de esa base, sus responsables plantean ampliar la actividad mediante nuevos proyectos de logística y carga, aviación comercial regular, transformación de aeronaves o industrias auxiliares.
Pero el futuro del complejo no se limita al transporte. Durante la visita también se plantearon posibilidades para desarrollar instalaciones fotovoltaicas y centros de datos, dos sectores que están movilizando importantes inversiones empresariales.
En este sentido, los responsables de la infraestructura destacaron ante la delegación china la capacidad energética del aeropuerto, que dispone de una subestación, conexiones eléctricas subterráneas y grupos electrógenos propios para reforzar la autonomía del complejo y reducir el riesgo de interrupciones del suministro.
La Diputación considera que estas características, unidas a la disponibilidad de suelo, pueden favorecer la llegada de nuevas actividades industriales y tecnológicas.
La visita ha servido así para presentar ante el representante chino una provincia que busca proyectarse más allá de sus actividades económicas tradicionales y aprovechar infraestructuras como el aeropuerto para atraer proyectos empresariales.
