jueves, 30 de julio de 2026
Excavación arqueológica en Ruidera
Excavación arqueológica en Ruidera
Excavación desarrollada por la Complutense - 30/07/2026 12:44 - Ciudad Real

Un pequeño fragmento de cráneo humano de más de 200.000 años de antigüedad ha situado al yacimiento de Ruidera, en la provincia de Ciudad Real, entre los enclaves paleoantropológicos con mayor potencial de Europa occidental para estudiar la evolución de las poblaciones humanas durante el Pleistoceno Medio.

El fósil, denominado RVH-1, corresponde a un fragmento de hueso parietal y constituye el primer resto craneal humano publicado procedente de este yacimiento. Su descubrimiento permite incorporar definitivamente a Ruidera al mapa de los grandes escenarios europeos para investigar quiénes fueron y cómo evolucionaron los grupos humanos que habitaron el continente hace cientos de miles de años.


El hallazgo ha sido publicado en la revista científica Journal of Human Evolution y forma parte de un trabajo liderado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

También han participado especialistas del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Córdoba y otras instituciones nacionales e internacionales.

RVH-1 fue recuperado durante las excavaciones del proyecto ‘Primeros Pobladores del Alto Guadiana’, una investigación que pretende reconstruir la historia biológica, cultural y ambiental de las poblaciones que ocuparon la cuenca alta del Guadiana durante el Pleistoceno.

Aunque se trata de un único fragmento craneal, los investigadores consideran que su relevancia es «extraordinaria», tanto por ser la primera evidencia fósil humana publicada de Ruidera como por la información que aporta sobre una región hasta ahora escasamente representada en el registro paleoantropológico.

«Durante décadas, la Submeseta Sur peninsular ha sido una de las regiones menos conocidas desde el punto de vista paleoantropológico. Este descubrimiento demuestra que Ruidera tiene un enorme potencial para ayudarnos a comprender quiénes fueron y cómo evolucionaron las poblaciones humanas que habitaron el sur de Europa hace cientos de miles de años», ha explicado el investigador de la UCM y codirector del proyecto Daniel García-Martínez.

Excavaciones desde 2023

El yacimiento fue localizado hace más de una década, aunque las excavaciones sistemáticas no comenzaron hasta 2023. Desde entonces, los trabajos han permitido recuperar miles de restos fósiles de animales, abundantes herramientas de piedra y numerosos restos humanos.

Este conjunto convierte a Ruidera en uno de los yacimientos emergentes más relevantes del Pleistoceno Medio en la Península Ibérica.

«Lo más importante de este hallazgo es que no se trata de un fósil aislado. Forma parte de un conjunto mucho más amplio que estamos estudiando y que permitirá reconstruir con mucho más detalle la evolución humana en esta región», ha señalado Carlos A. Palancar, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales y codirector del proyecto.

Uno de los principales retos de la investigación ha sido determinar la antigüedad del fragmento. Para ello, los científicos han combinado técnicas de series de uranio y luminiscencia estimulada ópticamente, analizando tanto el propio fósil como los sedimentos en los que fue localizado.

Los resultados sitúan a RVH-1 en el Pleistoceno Medio, con una antigüedad probablemente superior a los 200.000 años, un periodo considerado decisivo para comprender la evolución humana en Europa.

Un cráneo que no encaja con los neandertales clásicos

El análisis anatómico del parietal ha revelado una combinación de características poco frecuente entre los fósiles europeos de aquella época. El fragmento conserva rasgos considerados arcaicos y no encaja completamente con el patrón anatómico de los neandertales clásicos.

Esta singularidad refuerza la idea de que la evolución humana en Europa no siguió una única línea, sino que estuvo protagonizada por diferentes poblaciones que convivieron y evolucionaron de manera diversa.

«El parietal de Ruidera presenta una combinación de características poco habitual en Europa occidental durante el Pleistoceno Medio. Su morfología es notablemente arcaica y se aparta del patrón observado en los neandertales clásicos», ha destacado García-Martínez.

A su juicio, el descubrimiento recuerda que «la evolución humana en Europa no fue un proceso lineal, sino un escenario complejo en el que coexistieron distintas poblaciones con historias evolutivas diferentes».

Los científicos advierten de que la publicación de RVH-1 representa solamente el primer resultado de un proyecto mucho más amplio. Las campañas de excavación ya han permitido recuperar nuevos restos humanos, que están siendo analizados mediante técnicas de paleontología virtual, geocronología, anatomía evolutiva y biología molecular.

El objetivo de los investigadores es reconstruir con el mayor detalle posible la historia de las poblaciones que habitaron el Alto Guadiana y determinar qué papel desempeñaron en la evolución humana europea.

«Este fósil es solo la punta del iceberg. Ruidera tiene todavía mucho que contar sobre la evolución humana en Europa y estamos convencidos de que seguirá proporcionando hallazgos de gran relevancia científica», ha concluido Sara Díaz Pérez, codirectora del proyecto.

Enclm

Redes sociales:

(Visited 17 times, 17 visits today)