El juicio con jurado contra el acusado de asesinar a su expareja en la pedanía de Nohales (Cuenca) en 2022, para el que se piden 40 años de cárcel, ha comenzado con los alegatos de las acusaciones, que han incidido en la alevosía del crimen, mientras que la defensa la ha negado.
Así se ha puesto de manifiesto en la primera jornada del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Cuenca, en el que el acusado se enfrenta a cuatro delitos: uno de asesinato de su expareja; otro por tentativa de asesinato contra la entonces pareja de la víctima; un delito de allanamiento de morada, ya que entró en el domicilio que compartían la fallecida y su pareja; y otro por quebrantamiento de condena.
Además de la Fiscalía, concurren como acusaciones particulares en el juicio los hermanos e hijos de la fallecida, su entonces pareja y la Junta de Comunidades, que se persona como acusación pública en los juicios de violencia machista.
La Fiscalía pide 40 años de cárcel
La Fiscalía pide 25 años por asesinato y otros 12 por asesinato en grado de tentativa, además de dos años por allanamiento y uno más por quebrantamiento de condena, mientras que la acusación de la familia de la víctima pide 30 años por asesinato, y la representación de la pareja pide 11 años por tentativa de asesinato.
En su alegato, el fiscal ha destacado la indefensión de las víctimas en su domicilio y «la asechanza, la emboscada» del agresor, lo que ha considerado que demuestra la alevosía con la que actuó el acusado.
Tanto el representante del Ministerio Público como la abogada de los familiares de la víctima fallecida han recordado también que se trata de un crimen de violencia de género, ya que el acusado mató a su exmujer porque la consideraba «suya».
Por su parte, la defensa ha argumentado que el acusado no actuó con alevosía y que por tanto los hechos deberían ser tipificados como delito de homicidio, en el caso de la víctima mortal, y como lesiones en el caso de su pareja, y ha aseverado que actuó bajo la influencia de las drogas y sin tener conciencia de las consecuencias de sus actos.
El juicio ha comenzado este lunes con un jurado popular compuesto por nueve miembros, cuatro hombres y cinco mujeres.