Nacer en la tierra que dio fama universal al Greco imprime carácter si el arte te llama. Así ha sido con Rafael Castro que aúna en la pintura vocación y profesión. Este toledano de Bargas ha devuelto esplendor a más de 80 “grecos” restaurados por él desde su trabajo en el Museo del Prado. Jubilado de la profesión, sigue dándolo todo por vocación, por su tierra y por el arte, sobre todo cuando estas realidades coinciden.
Talento, generosidad y esfuerzo son fundamentos de su personalidad y avalan una impresionante trayectoria como restaurador, toda ella en la cima del oficio, el taller de restauración del Museo del Prado, modernizado y profesionalizado por él. Casi 40 años y 280 lienzos restaurados allí, a los que suma cuadros de las colecciones Alba y Urquijo. Son las credenciales de su buen hacer. Premio Nacional de Conservación y Restauración, Premio Extraordinario Excelentes ENCLM 2026, entre otras distinciones públicas y privadas, Rafael Alonso tiene nombre propio en la historia del arte.
Todo comenzó en la Escuela de Arte de Toledo, dibujando con Manuel Romero Carrión (pintor y director del centro). Arte fue su asignatura preferida siempre y Pintura, la primera licenciatura. Luego vino la de Restauración. Allí, cuando le daban las notas de fin de curso, «el catedrático me mandó directamente al Prado para ayudar en una exposición y ya no salí».
Una larga historia de amor con el arte
Cuando llegó al Prado «había solo dos restauradores de pintura, que no se hablaban entre ellos». Por aquel entonces también daba clases en la Escuela Oficial de Restauración y desde allí fue incorporando gente: “Con ellos y otros alumnos que fueron llegando creamos el taller de restauración moderno que hoy tiene el Museo y que es una referencia mundial”.
Desde el patio del toledano Museo de Santa Cruz, ENCLM repasa con él esos cuarenta intensos y prolíficos años de restaurador de obras de arte. “En el Prado he restaurado de todo, voy por las salas y en casi todas ellas hay obras restauradas por mí”, dice como quien cuenta una actividad cotidiana sin importancia, aunque de sus manos o de sus instrucciones han regresado a la vida las numerosas obras de los genios de la pintura universal.
“En el Prado he restaurado de todo, voy por las salas y en casi todas ellas hay obras restauradas por mí”
Más de 80 grecos restaurados
Su primer greco llegó en 1981, “La Trinidad y después el San Sebastián (Palencia); a partir de entonces, cuando vieron las obras en Whasington, empezaron a pedir del Museo de Chicago y otros, pero entonces no era tan fácil ir de una pinacoteca a otra; pero sí que fui haciendo poco a poco todos los grecos que pasaban por el Prado; unos estaban en la colección permanente y otros venían de fuera”.
Con su trabajo y su iniciativa, Rafa Alonso ha sido una de las personas que más ha contribuido a que Toledo siga conservando su gran patrimonio pictórico. “De Toledo he restaurado 55 grecos, todos como restaurador del Prado y en el Prado; ni la ciudad ni la Diócesis han tenido que pagar, les ha salido gratis”.
Monforte de Lemos, Illescas y otros muchos lugares siguieron después. Recuerda que “los de Illescas son de las obras más maravillosas que he tenido la suerte de restaurar; fue una restauración complicada”. He tenido suerte de restaurar obras muy importantes y de ser el primero que lo hacía. Como La última comunión de San José y La Anunciación, de Goya; La Apoteosis de Santo Tomás de Aquino, de Zurbarán, en Sevilla, que son cuadros de cinco metros; El caballero de la mano en el pecho…; y ahora estoy con El martirio de San Mauricio, del Greco, que es un trabajón, porque es un cuadro que ha sufrido mucho en los siglos que lleva en el Escorial, pero ya estoy acabándolo. Aunque la obra más compleja en este sentido fue El pasmo de Sicilia, de Rafael, que los franceses habían robado y pasado de tabla a tela.
Así lo cuenta a ENCLM:
¿Quién es el pintor favorito de Rafael Alonso?
«Evidentemente El Greco es mi referencia cultural, lo que yo he visto desde pequeño. De pequeño me iba por la tarde a ver los cuadros del Museo del Greco, que no había nadie. A la Inmaculada de la Capilla Oballe la vi todavía en su sitio original, en la iglesia San Vicente. Luego… Tiziano es Tiziano…». Es comprensible que sea prácticamente imposible elegir cuando se trata de quedarte con una obra maestra o con un pintor genial cuando han pasado por tus manos decenas de unas y otros.
Aún así, preguntamos. ¿Quién es tu pintor favorito? ¿Cuánto te duele ver que la capilla de San José, en Toledo, está cerrada y sus grecos «ocultos»? De todo ello hemos hablado con Rafael Alonso, como recoge este vídeo.
«La forma de ver la pintura varía con las épocas. El Greco fue ignorado hasta que franceses e impresionistas, y sobre todo los alemanes, le ponen como pintor de referencia; también le pasó a Georges de La Tour, a Caravaggio…»
El Greco y Goya fueron muy falsificados
Quién mejor que Rafa Alonso para decirnos si es oro todo lo que reluce en el arte y si en la parte que tiene de mercado está sometido al lado oscuro y a las bajas pasiones humanas. Él nos cuenta que hay pintores que fueron ampliamente falsificados, como El Greco o Goya. «Hay fraudes, pero afortunadamente la gente que estamos acostumbrados a ver El Greco, podemos identificar perfectamente el grafismo, incluso separar… Recuerdo que la Policía nos mandaba al Museo del Prado obras que pensaba que podían ser robadas y con un análisis de pigmento se detectaba enseguida. Los que estamos acostumbrados, lo vemos enseguida. También hay muchas falsificaciones de Goya.
De ello hablamos en la entrevista con ENCLM. Con un consejo de sentido común, a veces el más extraordinario de los sentidos:»Hay que pensar que no hay gangas. Cuando te dicen que es barato porque lo tenía una viejecita y lo han descubierto… sospecha».
«Están los grandes creadores con mayúscula y luego la gente que sigue modas»
En ese debate entre los que dicen gran parte del arte abstracto no es arte y los que lo defienden a ultranza, ¿dónde se sitúa?, quisimos saber. » Ni lo abstracto es todo malo ni lo figurativo es todo bueno. En todas las épocas ha habido muchas obras que se han ido perdiendo por descarte, porque lo que queda es lo bueno y lo que estamos haciendo ahora tiene que pasar el filtro del tiempo».
Antes de despedir la entrevista y nuestro paseo por el claustro de Santa Cruz y la exposición «Tesoros», con varios grecos restaurados por él, ENCLM quiso saber si el arte tendría que enfrentarse a la IA como una amenaza o qué aconseja a los jóvenes que empiezan ahora a ser profesionales de la restauración: “Los restauradores somos como los médicos, los cuadros son los pacientes y cada paciente tiene unos síntomas, una enfermedad y tenemos que aplicar unos tratamientos, hay que ir viendo lo que funciona con cada paciente, no hay una pildorita que sirva para todo
«Hace falta invertir mucho más en la conservación de patrimonio»
Despedimos la entrevista con un ruego: «Hace falta invertir mucho más en la conservación de patrimonio. Tenemos un patrimonio muy grande y con muchos problemas, sé que es difícil llegar a todo, pero no hay que dejar de invertir en ello, es lo más importante que nos han dejado las generaciones anteriores y debemos procurar que llegue a las venideras en las mejores condiciones posibles».
Así lo cuenta:
«Ni lo abstracto es todo malo ni lo figurativo es todo bueno; en todas las épocas ha habido obras que se han ido perdiendo por descarte, porque lo que queda es lo bueno»

Rafael Alonso. Foto: Rebeca Arango.
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