Llegada la madrugada una tormenta de verano ha despertado a muchos. Es lo que tienen las tormentas de verano madrugadoras: sorpresa, frescura, aromas de tierra mojada, recuerdos de niñez y una sensación de estar muy cerca del lugar donde uno se siente a gusto. Unas emociones que se experimentan después de ver La libertad pretendo, obra incluida en el programa del Festival de Almagro, que se puso en escena los pasados 7 y 8 de julio, en el Palacio de los Villarreal, a partir de do clásicos del Siglo de Oro: La serrana de la Vera y El animal de Hungría, de Lope de Vega. Un montaje, por cierto, que ha sido el ganador de las ayudas a la producción teatral promovidas conjuntamente por la Junta de Comunidades y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, dentro de la convocatoria IMPULSA 2026, una iniciativa que favorece el desarrollo de nuevos proyectos culturales y contribuye a enriquecer la programación de uno de los principales referentes del teatro clásico en España.
Frescura, naturalidad, un soplo de aire fresco, un lugar donde uno se encuentra a gusto son las sensaciones que se experimenta cuando se ve a Silvia Almenara en las tablas haciendo del verso de Lope de Vega algo tan cotidiano que consigue no despegar por un momento ni la mirada, ni el oído del escenario. Ni la vista, ante una actriz que consigue dominar la escena con una coreografía que combina sus años reconocidos de ballet clásico, con danza contemporánea, que tan pronto le hacen ágil y frágil, como una pluma, como cuerpo inerte que se deja manejar, cual marioneta, por los movimientos de su partener en el escenario, Lola Baldrich.
La fusión de Silvia Almenara y Lola Baldrich en el escenario
Mientras Silvia nos descubre un escenario donde todo es volátil, Lola nos aterriza en el mismo con la experiencia que da los muchos años sobre las tablas… Silvia explora el escenario, Lola lo domina; Silvia se dona, Lola se da y entre ellas la pianista Pilar Senso compone la banda sonora de una obra, en realidad dos, que nacieron para estar juntas en el escenario, como ellas. Lola y Silvia, juntas en el escenario, lo están también unidas por la vida. La libertad pretendo, una tormenta de verano que nos ofrece una lluvia de libertad. Ojalá verla en muchos escenarios, ojalá sentirse libres en el escenario de la vida.
Ana Isabel Jiménez Serrano, periodista de Radiotelevisión Diocesana en Toledo.